El expresidente Alejandro Toledo visitó la Redacción Central del Grupo Epensa y en una entrevista aseguró que encuentra al Perú como “un país muy polarizado, muy fragmentado y muy enfrentado”, donde todo vale, con una frágil arquitectura institucional y una economía desacelerada.
“Después de todo lo que hicimos para recuperar la democracia y recuperar la libertad de expresión”, dice, para luego reiterar que él es “resultado de un error estadístico”.
Todo esto sucedió el pasado miércoles, antes de que el líder de Perú Posible fuera denunciado ante el Poder Judicial por el presunto delito de lavado de activos en el marco de la investigación que se le realiza por el caso Ecoteva.
Pese a ello, se dio tiempo para responder a todo, sin ataduras, y asegurar que pronto decidirá su destino político.
Cuando asumió la Presidencia, encontró una situación política muy complicada luego del régimen de Alberto Fujimori. ¿Cómo manejó esa situación, donde la corrupción carcomía al país por donde se le mirara?
Recibí un país con una autoestima colectiva muy baja, con un presidente que había renunciado por fax. Entonces me dediqué a lo que mejor sé hacer: el tema distributivo, cambiar el rostro social del Perú, pero no podía cambiarlo si no había inversiones, si no había crecimiento. A tres días de sentarme en la silla presidencial, me encontré afuera de la plaza a Construcción Civil, quienes me decían: “Cholo, ya nos diste democracia, ahora quiero trabajo, pero ahora”. Pasé por un callejón oscuro muy duro y ustedes recordarán que hubo un momento que mi popularidad cayó al 8% y pidieron mi vacancia. Había un partido que se encargó de hacer eso en coordinación con los fujimoristas. Pero yo estaba enterquecido en crecer para distribuir porque no había dinero. Cuando terminé mi gobierno, acabé con una popularidad entre 42% y 67%, dependiendo de la encuestadora. Cuando fui por el jirón Junín para entregar la banda presidencial, desde los balcones me decían: “¡Cholo, no te vayas!”.
Han pasado 14 años desde que asumió el gobierno con un país en ruina económica y moral. ¿Cómo ve el tema económico ahora?
Veo una desaceleración en parte -hay que ser justos- porque los precios de las materias primas han caído. Yo he insistido tercamente, soy el responsable, lo asumo, de haber insistido en que el Banco Central de Reserva sea independiente. Porque cuando estuvo el presidente García, era un bolsillo abierto. Porque cuando estuvo el presidente Fujimori, era un bolsillo abierto. Hemos aprendido a poner la casa en orden, económicamente. Y hemos tenido la suerte de que los precios de las materias primas en el mercado internacional estén altos. La China venía creciendo al 10%, ahora ha bajado a 7.5%. Han bajado, y eso explica en parte la desaceleración de la economía de 2.7% el año 2014. Como política, yo aconsejo a los gobiernos del mundo que no dependan de las materias primas.
C: ¿Qué se pudo hacer internamente para contrarrestar esa corriente negativa que venía desde el exterior?
Diversificar la composición interna de la producción. Es un grave error depender con cerca de 70% de los ingresos del país de la venta de oro, plata, cobre, estaño, petróleo. Usted pregunta qué hubiéramos podido hacer aquí dentro: agroindustria, manufactura, ciencia y tecnología, innovación, y no depender tanto de las materias primas; necesitamos diversificar. Hay que agarrar la economía con nuestras propias manos.
Presidente, hablando de institucionalidad, durante su gobierno usted recibió muchos golpes del APRA, que pidió su vacancia...
Y Fujimori no me perdona lo que hice...
Pero en este gobierno ocurre algo similar. Han cambiado dos jefes de gabinete por estar al borde de la censura. ¿Cómo califica este momento? ¿Cree que la inestabilidad política afecta a la economía?
Creo que la tensión política y la polarización agudizan más esta desaceleración de la economía. Engendra más desconfianza, pone en riesgo la gobernabilidad, ¡cuidado!, pone en riesgo la democracia. Nosotros apoyamos la elección del presidente Ollanta Humala porque nos encontramos en una disyuntiva muy complicada. Pero a su pregunta: esta tensión ahuyenta los capitales. Voy a ponerlo en términos generales: la peor decisión que puede hacer un líder o un jefe de Estado es la decisión de no tomar una decisión.
Usted tuvo una bancada un poco más fuerte que la nacionalista. ¿Cree que la oposición está ganando terreno? Y teniendo en cuenta el próximo año electoral, ¿seguirá apoyando al Gobierno para que no cometa errores que pongan en riesgo la estabilidad democrática?
Soy feo pero no tonto. Yo no tengo ninguna alianza o compromiso con el presidente Humala. Mi compromiso es con el Perú. Lo que hemos hecho Mario Vargas Llosa y yo fue impedir la Gran Transformación y se separaron a los bravos de la Gran Transformación y le dije (a Humala): “Si descarrila la economía, si se sale de los marcos democráticos, yo me vuelvo a poner la vincha”. Lo que hemos hecho es hacer que no se salga de allí.
¿Qué pasó con el Acuerdo Nacional? ¿Se debería reactivar, darle nueva vida, bajo el rótulo de antes y no como el diálogo que convoca la premier Jara, al cual no asisten muchos líderes políticos?
Tiene usted absoluta razón. Ha dado en el clavo. Cuando entré al Gobierno, encontré un país desarticulado, con una autoestima muy baja, que no creía en nadie. ¡Si el Presidente no era peruano y había renunciado por fax! Si seguimos divididos, no podremos hacer nada. Juntos podemos hacer todo. El Acuerdo Nacional fue creado para eso. Fueron 668 horas donde nos sentamos todos: gremios empresariales, laborales, microempresa, comunidades campesinas, las iglesias, todos. Pero es en el Acuerdo Nacional donde se deben discutir las políticas de Estado.
A Humala se le acusó de usar el tema del espionaje con Chile para mejorar su alicaída imagen. ¿Cree que hay un nivel de aprovechamiento en algunos sectores en ese sentido?
Honestamente, no puedo decir eso. Yo le he pedido una reunión (al presidente Humala) solo con jefes de Estado para ver los datos. Porque nos dijeron que había unos CD que no se podían decodificar. Dénmelos y yo en dos días los mando decodificar.
Regresando al tema económico, usted y Vargas Llosa evitaron que Humala opte por la Gran Transformación y elija la Hoja de Ruta. Pero en el marco de la Hoja de Ruta, nos hemos ido en picada, estamos con un crecimiento mínimo y las expectativas no son buenas. ¿Cuánta responsabilidad tiene el Presidente en esto?
Si usted no quiere tener un accidente, no quiere tomar decisiones, no se levante de la cama. Pero hasta en su cama le puede dar un ataque. Por eso hay que tomar decisiones.
Usted habla de crisis de liderazgo...
En el mundo, en América Latina y en el Perú.
¿Hay una crisis de liderazgo en el Perú?
Hay una crisis de liderazgo en el Perú, y no solo del Gobierno, porque estamos entrampados los líderes políticos peleándonos los unos con los otros, en los juicios, defendiéndose desde los “narcoindultos” hasta Martín Belaunde. Al agudizar el plato, somos un país geográficamente muy accidentado. Mire lo que pasa en Chosica: se viene un Niño. El crecimiento económico que dejamos también tuvo sus problemas. Un país puede colapsar por el éxito.
¿Cree que la Hoja de Ruta fracasó?
No creo que haya fracasado. Creo que estamos perdiendo una oportunidad extraordinaria. Hubiéramos podido seguir creciendo a 7%, 8% o 9%. Recuerdo que junto a Panamá fuimos los que más crecimos, muy por encima del promedio de América Latina; muy por encima de Chile. Es cierto que Chile crece a tasas menores, pero por periodos más largos... De repente a eso me refería sobre liderazgo. Hay que tomar decisiones. No puedes entrar a decir: “¿Qué quieren: agua u oro? ¡Agua!”. Y cuando estás adentro: “¿Qué quieren? Oro”. La Hoja de Ruta...
EL ESPIONAJE DE LA DINI
En estos días hemos visto cómo miles de peruanos fueron rastreados por la DINI. Entre ellos está usted. ¿Cómo ve esto que ha puesto al Gobierno entre la espada y la pared?
Todos los gobiernos en el mundo tienen un servicio de inteligencia, excepto yo, que no lo tuve. Un gobierno necesita información. Pero es impresionante... ¿Pero (rastrear) a los propios miembros de su partido, al que lo ayudó a ser elegido, a mi hija, a Zaraí? Alguien tiene que explicar esto. Esto comenzó con García y comenzó, ¡oh sorpresa!, pocos meses antes de que termine su gobierno...
¿Le causa algún tipo de indignación?
Absolutamente. Están entrando a su vida privada. ¿Qué tiene que ver mi hija, mi esposa, mi hermano?
Y en el contexto de esta indignación, ¿por qué Perú Posible no apoya la censura de Ana Jara?
La bancada y la comisión política todavía no han tomado una decisión...
José León y Daniel Mora se han pronunciado...
Las opiniones de León y Mora son a título personal, no del partido.
El lunes 30 está programada la votación...
No podemos desestabilizar más al país, qué le queda. Si Ana Jara quiere ser congresista, tiene que renunciar en setiembre u octubre ¿A quién van a poner? Han perdido mayoría en el Congreso por una terquedad impresionante. ¿No será que el presidente Ollanta está mal asesorado y hay quienes están haciendo que no tome las decisiones correctas?
De otro lado, no solo parece que a usted lo persigue la DINI, sino también la justicia...
No sé cuál es el proceso de toma de decisiones del Presidente al interior de Palacio. La verdad es que yo no voy a Palacio con frecuencia, salvo cuando nos llama el Presidente, como en el tema (del espionaje) de Chile o el tema económico, por el que estaba preocupado.
A un año de las elecciones, ¿usted ya se considera candidato para el 2016?
No, no. Eso lo digo muy honestamente. Mi objetivo central, en este momento, es fortalecer Perú Posible. Tendremos un congreso en octubre, allí se decidirá si soy candidato u otra persona más joven, más fresca.
¿Habrá una alianza con Gana Perú?
No hemos tenido buenas experiencias con las alianzas. Y hemos llevado a varios y hemos salvado a varios de perder sus inscripciones en el JNE.
Usted ha dicho que volvió al Perú para reflotar su partido... ¿Qué opinión le genera la partida de Carlos Bruce y la de Juan Sheput?
Nunca me escuchará hablar mal de mis colaboradores o excolaboradores. Los seres humanos cometemos errores, comenzando conmigo, y yo pido disculpas por mis errores. Lo que yo no perdono es la traición, pero cada uno toma su camino. Este es un partido demócrata.
¿Cómo ve la suerte de las regiones donde abunda la corrupción? Incluso a usted lo responsabilizaron por llevar a cabo la descentralización de una manera tan rápida...
Yo lo volvería a hacer y más rápido. La descentralización era un imperativo, porque si no, Sendero Luminoso estuviera en el Gobierno. Lima era un pulpo que chupaba todos los recursos de las provincias y no regresaba nada. Cuando me inauguré (en el poder), anuncié que iba a hacer la descentralización. Se han cometido varios errores, necesitamos una infraestructura de recursos humanos para administrar la descentralización. La Contraloría y la justicia nunca entraron. Entonces eran patriarcas. Y además presidentes. Teníamos 27 presidentes. Cada uno quería su fajín, un edecán y una primera dama... No había controles. ¿Entonces qué hacían? Cuando recibían el dinero del canon y las regalías, se los transferían al alcalde de su partido, y este al alcalde distrital de su partido, y nunca llegaba a las comunidades. Como no había control, daba a dedo las obras y allí estaba la corrupción. Aquel que insinúa que no se haga la descentralización está totalmente equivocado.
En una entrevista para el diario El Comercio, Martín Belaunde Lossio se preguntó por qué tanto usted como la señora Nadine Heredia no van presos por la investigación de lavado de activos...
Estoy en el Perú por mi propia decisión desde hace cinco o seis meses. Yo no me escondo en ningún lugar para que prescriba cualquier delito. A mí se me investigó cinco años al terminar mi gobierno, tanto en el Congreso como en la Fiscalía. El fiscal de la Nación, José Antonio Peláez, pidió examinarme sobre enriquecimiento ilícito. Abrí mis cuentas, yo no tengo cuentas en ningún lugar salvo en Estados Unidos, donde Stanford me deposita mi sueldo. Tengo mi sueldo del Congreso, que me lo depositan en el Banco de Crédito y en el Scotiabank, donde pago mi casa, que está hipotecada. Y salió que no había enriquecimiento ilícito. No he escuchado a (Martín) Belaunde, así que no diré más...
Usted tuvo una reunión con Rodolfo Orellana. Se dijo que él financió algunas de sus campañas...
¡Cómo! ¿Dónde ha trascendido eso?... Nunca. Las cosas financieras las maneja el secretario de Finanzas del partido, Javier Reátegui, y nunca, que yo sepa, financió una campaña.
¿Conoce físicamente a Orellana...?
Sí conozco a Orellana, lo he visto una vez...
¿En qué circunstancias?
¿Esto es un interrogatorio?
Bueno, cambiemos de tema... ¿Cómo ve la campaña electoral del 2016 con Keiko Fujimori, PPK, Alan García, usted y Daniel Urresti? ¿Cree que todavía tiene posibilidades?
En el año 2000, antes de la Marcha de los Cuatro Suyos, en Canal N, en el programa Rueda de Prensa me dijeron: “Oiga, ¿qué hace usted malogrando la política aquí? ¿Cuánto tiene usted? 4%”. Y un periodista que ha vivido en Francia me dijo: “Si usted llega a 8%, yo le compro todos los vinos franceses que usted quiera”. Me debe un huevo de botellas... Mire, mi preocupación central es fortalecer Perú Posible y encontrar a líderes que me sucedan.
¿No tiene temor de una posible inhabilitación ante una eventual condena judicial?
Primero, el tema está cerrado; tienen todo: tomen la decisión. Segundo: ya pasaron los cinco años; ya me examinaron y no me pueden inhabilitar. Tercero: yo no he tomado la decisión (de postular); la tomará el congreso (de PP) y la tomaré yo con mi familia.
Alejandro Toledo: “Hay crisis de liderazgo en el Perú y no solo en el Gobierno”
Expresidente Alejandro Toledo afirma que ante la polarización que vive el país, la democracia está en riesgo. Señala además que “no puedes entrar a decir: ¿Qué quieren: agua u oro? ¡Agua! Y cuando estás adentro, ¿qué quieren? Oro”.