El mapa electoral peruano esconde una contradicción difícil de ignorar.El candidato presidencial de Juntos por el Perú (JP), Roberto Sánchez Palomino, fue el más votado en cinco de las diez regiones que más dinero recibieron por concepto de canon minero en 2025: Moquegua, Cusco, Apurímac, Cajamarca y Puno.
La plataforma de JP construyó una narrativa de pobreza estructural, de regiones olvidadas por el modelo extractivo, de comunidades que ven pasar la riqueza mineral sin tocarla.
Sin embargo, los datos del Ministerio de Economía y Finanzas cuentan una historia diferente.
Regiones
El canon minero representa el 50% del Impuesto a la Renta que pagan las empresas mineras al Estado.
Ese dinero se distribuye entre municipalidades distritales, provinciales, gobiernos regionales y universidades públicas de cada circunscripción.
Entre 2017 y 2025, al menos 10 regiones recibieron en conjunto más 35 mil de millones de soles, y en cinco de ellas ganó Sánchez.
Moquegua encabeza la lista de las regiones sanchistas con mayor canon acumulado.
La región recibió 87 millones de soles en 2017 y cerró el 2025 con 643 millones de soles, sumando un total de más de 3,000 millones de soles en los últimos 9 años.
Cusco registra un comportamiento similar. La región acumuló más de 2,500 millones de soles entre 2017 y 2025, con un pico de 519 millones de soles en 2022 explicado por los precios internacionales del cobre.
El canon cusqueño proviene en gran medida de las operaciones mineras del Corredor Sur.
Apurímac protagoniza el caso más llamativo de todas las transferencias del canon minero. La región prácticamente no existía en el top del canon hasta 2021: recibió apenas 5.9 millones de soles ese año.
La entrada en operación plena de Las Bambas, una de las minas de cobre más grandes del mundo, transformó su situación fiscal.
En 2022, el canon apurimeño saltó a 316 millones de soles, y en 2025 alcanzó 393 millones de soles.
Así, Apurímac pasó de ser la región con menor transferencia a ubicarse entre las de mayor crecimiento porcentual de ese periodo.
En el caso de Cajamarca, región que alberga a Yanacocha, el yacimiento de oro más importante del país en décadas pasadas, hubo un incremento en el canon de 213 millones de soles en 2017 a 349 millones de soles en 2025, cifras modestas para una región históricamente ligada a la minería.
Puno cierra el grupo con transferencias que oscilaron entre 67 millones de soles en 2019 y 302 millones en 2025.
En Moquegua, Sánchez quedó primero con el 12,91% de los votos (14,719). Igualmente sucedió en Cusco con el 22.84% (158,426 votos); en Apurímac, con el 41% (82,531 votos); en Cajamarca con el 41% (269, 861 votos); y Puno, con el 29.4% (162,460 votos).
Incapacidad
Pese a los ingentes montos recibidos, estas cinco regiones dejaron sin ejecutar, en conjunto, más de 105 mil millones de soles provenientes del canon y regalías del sector minero e hidrocarburos durante el 2025, que estaban destinados a inversión y obras, según el Observatorio del Bicentenario del Instituto Videnza.
El mayor monto no ejecutado corresponde al Gobierno Regional de Cusco, encabezado por Werner Salcedo (Somos Perú), que dejó de gastar S/ 48 millones 130 mil 750 de un presupuesto de S/ 786 millones 087 mil 053.
Le sigue el Gobierno Regional de Cajamarca, liderado por Roger Guevara (Somos Perú), con S/ 21 millones 628 mil 640 sin ejecutar del canon y regalías.
En tanto, la gestión de Percy Godoy (Frente de la Esperanza 2021), en Apurímac, dejó sin utilizar S/ 12 millones 862 mil 082; mientras que el Gobierno Regional de Moquegua, encabezado por Gilia Gutiérrez (Somos Perú), no ejecutó S/ 11 millones 471 mil 100.
Por su parte, el Gobierno Regional de Puno, dirigido por Richard Hancco (Reforma y Honradez por Más Obras), registró S/ 11 millones 093 mil 286 sin ejecutar.
Análisis
Al respecto, el expresidente de la Sociedad Nacional de Minería Petróleo y Energía (SNMPE) Carlos Gálvez explicó a Correo que la narrativa de que las regiones mineras son territorios empobrecidos y abandonados choca frontalmente con los montos que reciben por canon minero.
“O Roberto Sánchez no sabe, cosa que dudo, o es un gran manipulador, que es lo que creo, porque él sabe que el 50% del Impuesto a la Renta de las empresas mineras va a las regiones y que las regalías van directamente a estas”, afirmó.
Para Gálvez, la consecuencia práctica de aplicar el plan de gobierno de JP sobre la cartera de proyectos mineros sería la parálisis total de las inversiones nuevas, que podrían superar ya los 80 mil millones de dólares.
“Todos estarían en riesgo, porque la mayoría son proyectos nuevos. Nadie va a venir a meter plata en proyectos nuevos si es que no tiene las cosas claras”, advirtió.
El politólogo Jean Carlos Rodríguez sostiene que el problema central es la brecha entre el dinero que llega a los gobiernos regionales y lo que ese dinero produce en la vida cotidiana.
“Es uno de los principales problemas porque no se exige a los gobiernos subnacionales que ejecuten esos recursos en obras públicas o en proyectos que cierren brechas”, indicó.
Según el analista, el canon termina siendo absorbido por estructuras administrativas que no producen impacto territorial.
“Terminan gastándose en burocracia o contratación de más proveedores, beneficiando a muy pocos y creando la percepción de que Lima y el gobierno central son los únicos que se benefician del canon”, explicó.
Cinco de las regiones con más canon votaron por Sánchez
El candidato de Juntos por el Perú obtiene réditos políticos de las zonas más beneficiadas por la minería legal, que genera impuestos para las localidades.