Con la inminente llegada de Keiko Fujimori a la Presidencia de la República, el debate político ya no gira únicamente en torno a los resultados electorales, sino también a los desafíos que deberá enfrentar la nueva administración desde sus primeros meses de gestión. Algunos de los temas que más preocupan a la ciudadanía y que también fueron planteados por congresistas de distintas bancadas son la seguridad, brechas sociales, prevención ante el fenómeno de El Niño y gobernabilidad.
La lucha contra la delincuencia, es un problema que en los últimos años se ha convertido en la principal preocupación de la ciudadanía. Para el congresista Fernando Rospigliosi, de Fuerza Popular, la prioridad del próximo gobierno debe ser devolver estabilidad al país y responder a las demandas más urgentes de la población.
El legislador sostuvo que los peruanos esperan soluciones frente a la inseguridad ciudadana, la prevención de los efectos del fenómeno de El Niño y la mejora de las condiciones económicas. En esa línea, consideró que el país necesita un periodo de tranquilidad política que permita atender estos problemas sin generar nuevos escenarios de confrontación.
“Lo que vamos a tener es estabilidad y tranquilidad. Ya lo dije, la lucha contra la delincuencia, el fenómeno de El Niño y bueno, muchos otros problemas más que que espero que gobierno vaya a resolver de la manera más adecuada y más beneficiosa para todos los peruanos”, expresó ante la prensa.
Desde Renovación Popular, el congresista Diego Bazán puso énfasis en las necesidades históricamente postergadas del sur del país. Según señaló, la próxima gestión deberá impulsar un fuerte programa de inversiones en infraestructura y fortalecer las políticas sociales orientadas a esa zona para reducir las brechas que aún persisten. A su juicio, la conflictividad podría incrementarse en los próximos meses, por lo que consideró urgente iniciar un proceso de acercamiento que permita evitar nuevas protestas y generar confianza entre la población.
“Los retos es... un enfoque fundamental en el sur que es una zona con muchas brechas sociales. Programas sociales orientados al sur y un shock de inversiones en infraestructura también orientadas al sur. Que vean el beneficio directo a la población del sur y la preocupación que existe del gobierno de Fuerza Popular en ellos, pero además de ello el diálogo constante con los líderes sociales, lo cual va a permitir una calma eh para el futuro porque creo yo que las protestas no van a ser en julio”, planteó.
Sin embargo, no todos comparten una visión optimista sobre el rumbo que tomará el próximo gobierno. El congresista Flavio Cruz, de Perú Libre, expresó sus dudas respecto a la forma en que podría ejercerse el poder durante la nueva administración y cuestionó que algunas demandas sociales como las vinculadas a mejoras salariales de trabajadores CAS sean atendidas bajo criterios de disciplina fiscal.
El parlamentario advirtió sobre el riesgo de que las protestas sociales sean abordadas desde una lógica de confrontación en lugar de diálogo, lo que podría profundizar las tensiones políticas y sociales
“Un desafío muy importante para el país porque estamos ante un gobierno que va a gobernar en base al miedo porque el orden va porque por ejemplo la gente que está protestando ahí afuera (trabajadores CAS) dice que por un tema de disciplina fiscal no merece ningún aumento, ninguna bonificación especial, nada de eso. Lamentablemente mucha gente apoya eso y así va a seguir eliminando seguramente sindicatos, organizaciones, protestas.”, señaló.
Lo que nos deja el último Congreso unicameral
Más allá de los desafíos que afrontará el Ejecutivo, algunos legisladores también pusieron la mirada en el funcionamiento del Parlamento que iniciará funciones junto al nuevo gobierno.
Durante una visita al Parlamento este miércoles, el senador electo Juan Carlos del Águila, de Fuerza Popular, consideró que la legislatura culmina con aspectos rescatables, aunque reconoció que también arrastra cuestionamientos que han deteriorado la imagen de la institución.
Uno de los puntos más críticos, según señaló, fue el uso de la semipresencialidad. Del Águila afirmó que esta modalidad fue utilizada de manera excesiva durante el último periodo legislativo y sostuvo que el nuevo Congreso deberá retomar una dinámica de trabajo con mayor presencia de los parlamentarios en comisiones y sesiones plenarias.
“Yo creo que eso es criticable, se ha abusado de ello. Creo que eso ya se va a corregir en el próximo parlamento y yo tengo experiencia parlamentaria de haber estado en un congreso donde era obligatorio asistir a una comisión, al pleno y no había ningún tipo de abusos”, comentó.
El futuro senador también planteó la necesidad de fortalecer la Comisión de Ética. Según explicó, el grupo de trabajo no habría cumplido adecuadamente su función fiscalizadora y, en algunos casos, permitió que conductas cuestionadas quedaran sin una sanción. Por ello, consideró que la próxima legislatura tendrá el reto de reforzar los mecanismos de control interno y elevar los estándares de conducta dentro del Parlamento.
“Tiene que, por supuesto, funcionar porque la Comisión de Ética siempre ha estado encubriendo alguna que otra vez a algún otro parlamentario que debió ser sancionado. Aquí hubieron como en muchos parlamentos también mochasuelos”, agregó.
El próximo quinquenio arrancará con exigencias que van desde atender necesidades urgentes hasta recuperar la confianza de la ciudadanía en las instituciones. El futuro mandatario deberá también establecer consensos para garantizar la gobernabilidad y dejar atrás la polarización.
-
¿Cuáles son los desafíos del próximo gobierno? Esto plantean los congresistas
La reducción de la criminalidad será uno de los principales indicadores de evaluación de la nueva gestión, según algunos parlamentarios. El Congreso también fue blanco de críticas por su desempeño durante el último periodo legislativo.