El debate de los candidatos a la alcaldía de Lima, agendado para el 21 y 22 de septiembre, podría no desarrollarse con normalidad. Catorce organizaciones políticas, que emplazaron al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) a que responda sobre un caso de “reelección encubierta”, mantienen en suspenso la decisión de si participarán en él.
Desencuentros
La controversia surgió por la situación del aspirante a primer regidor Rafael López-Aliaga (Renovación Popular). El exalcalde de Lima, quien dimitió a ese cargo para tentar la presidencia de la República, podría ser burgomaestre por sucesión, pues su candidato a la alcaldía, Luis Rubio, renunció a dicha postulación.
El candidato Carlos Bruce (Somos Perú) afirmó que si el JNE no define la situación antes de mañana, 14 partidos “no van a participar en el debate que el JNE piensa organizar”, tras llegar a “un consenso” en esa decisión.
Pese a tales declaraciones, representantes de organizaciones políticas como el APRA o el Partido Popular Cristiano (PPC), que integran el mencionado grupo, evidencian que el supuesto acuerdo no es unánime.
La candidata aprista Mónica Yaya aseguró a Correo que sí irá al evento. “Yo no me voy a correr de este debate, u otros a los que sea llamada, por respeto a los vecinos de Lima. Mi participación no está condicionada a la respuesta que está obligada a dar el pleno del JNE”, afirmó.
El PPC, en tanto, sí espera el pronunciamiento. “Si es que no nos aclara las cosas, vamos a descartar su debate. Que vaya el señor Rafael López-Aliaga, pinte el JNE de celeste y debata con el señor (Roberto) Burneo”, sostuvo su representante, Jorge Villena, sobre la participación de su candidato Edgardo de Pomar. Agregó que sí acudirán a otros debates organizados por la sociedad civil.
Debate municipal en riesgo por silencio del JNE en caso de Renovación Popular
Somos Perú y el PPC ratificaron que no acudirán de no ser atendidos, mientras partidos como el APRA confirmaron su asistencia pese a omisión del JNE.