El exministro de Agricultura y Riego Milton Von Hesse es uno de los dos integrantes de la Comisión de Ato Nivel para la Mejora de la Gestión de la Inversión Pública, creada por el Gobierno. Desde su perspectiva, en los últimos años ha habido mucho desorden porque ministerios, regiones y municipios desarrollaron, cada uno, sus propias metodologías y el Ministerio de Economía y Finanzas dejó de lado su rol de ente rector. También considera difícil lograr la mayor cantidad de facultades en el Congreso.
Usted es uno de los siete altos comisionados del Gobierno para plantear una reforma de segunda generación, ¿tienen un plazo para entregar resultados?
El plazo más largo es de nueve meses, pero la idea es que no hay que esperar los nueve meses para entregar resultados. Hay algunos aspectos de cada problema que estarán listos más rápido, estarán en tres meses, y luego la idea es que se vayan haciendo o promoviendo reformas sucesivas hasta que en nueve meses se entregue todo el paquete.
¿Se necesitará el visto bueno del Congreso?
En algunos casos sí y en otros casos no. Por ejemplo, si se quiere ampliar la base tributaria, se requiere el visto bueno del Congreso. Habrá algunas medidas administrativas y habrá otras medidas de fondo que tienen que ver con impulsar una mayor formalización, por ejemplo, el del empleo. En el caso de la inversión pública, que es el tema que a mí me toca, hay temas que son muy sencillos, que incluso es hasta de metodologías, y hay otros que sí podrían requerir modificación de algún artículo legal. Pero la idea es ir avanzando en la medida en que los problemas se vayan identificando. Primero se harán los más fáciles y, luego, iremos poco a poco hasta poder dar también la batalla de las ideas en el Congreso y, si fuera necesario, convencer a los congresistas de qué es lo mejor para el país.
En su caso, ¿qué será lo más sencillo y qué será lo más difícil?
Lo más sencillo es poner orden en las competencias dentro del sistema de inversión pública. Ha habido mucho desorden en los últimos años y los sectores, ministerios, las regiones y los municipios, cada uno, desarrollan sus propias metodologías, sus propias normas y esto es porque el Ministerio de Economía dejó de lado su rol de ente rector, y para recuperar la rectoría del sistema de inversión pública no se necesita ninguna ley ni nada por el estilo. Entonces esto es relativamente sencillo. Cambiar una metodología de evaluación de proyectos es también relativamente sencillo, es cambiar un manual. Se ha generado mucha confusión en los últimos años. Los estudios de preinversión se hacen pensando que son expedientes técnicos y no es así. Esto se soluciona con un manual simple que ponga los conceptos en orden, es sencillo.
¿Y lo más difícil?
Probablemente sea la parte de convencer que existen formas más adecuadas de hacer lo que se está haciendo. La gente se aferra al pasado y se aferra mucho a lo que se ha hecho siempre. Por ejemplo, pensamos que la salud se soluciona haciendo hospitales, pero el Perú ya no necesita más hospitales. Cuando solo se proponen hospitales es porque se espera que la gente se enferme para que la curen. En cambio, cuando se propone salud preventiva, se necesitas centros de salud pequeños en todo el país e identificar problemas de salud en su etapa inicial. Así el tratamiento es más rápido y menos costoso. Es una discusión que hay que ponerla en la mesa para ver cómo es que tenemos que adaptarnos respecto a la inversión pública y tener un mejor sistema de salud, que demuestre resultados.
El Congreso demora en otorgar facultades al Ejecutivo, ¿cómo ve el proceso?
Es un proceso difícil, ¿no? En la medida que el Gobierno no tiene mayoría en el Congreso, sobre todo en la Cámara de Diputados, es muy difícil que logre la mayor cantidad de facultades. Sin embargo, habrá que hacer la defensa política. El proceso es medio incierto a nivel de Cámara de Senadores. Hay interpretaciones en uno y en otro sentido. Ahí habrá que ver finalmente cómo se da el equilibrio de poderes.
¿Ordenar planes de inversión implica tocar la descentralización?
Hay autonomías constitucionales que van mucho más allá del ámbito de nuestro trabajo. No se puede cuestionar la autoridad que da la Constitución y la Ley Orgánica de Municipalidades en el caso de un alcalde. Pero lo que sí podemos hacer es que la plata que transfiere el Tesoro a los municipios o a las regiones tengan un mandato claro de hacer las cosas bien. Ahora se les entrega la plata y se deja que, luego, la Contraloría verifique si se ejecutó bien o mal. También hay cosas que se pueden hacer, regulando los sistemas administrativos del Estado. Hay normas generales que son de obligatorio cumplimiento, como por ejemplo que el planeamiento estratégico sea vinculado a las inversiones. Allí no se necesita ninguna ley ni cambiar la Constitución. Además, se puede ver que unos de los grandes problemas en las regiones y en el gobierno nacional, sobre todo en los últimos cinco años, es que hay mucha gente que no tiene las competencias mínimas necesarias para administrar el dinero que recibe. También se puede ir hacia un proceso de meritocracia, al menos en lo que respecta a la gestión de inversión pública, que solucionaría gran parte del problema: gente que sin competencias se atreve a gastar la plata del Estado.
Como alto comisionado para plantear mejorar la inversión pública, ¿qué cree se debe hacer, en el corto plazo, para reducir los efectos de El Niño?
Lamentablemente en el corto plazo con El Niño ya no hay mucho que se pueda hacer porque ya es inminente la temporada de lluvias. Las alertas se dieron desde el gobierno anterior y nadie les hizo caso. Recién con el cambio de gobierno las autoridades se han metido a intervenir en los ríos y ya no hay tiempo para hacer defensas ribereñas significativas, ni estructuras de reforzamiento significativas. Esta es la tragedia cuando en el Perú ponemos presidentes incapacitados para gobernar, como ha pasado en los últimos cinco. Fue un desastre gigante. Ahora queda ser muy eficiente en este periodo de prevención.
Pero se hacen trabajos...
Hay una comisión que la maneja el ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Marco Vinelli, que están haciendo todo el esfuerzo para descolmatar ríos. Luego vendrá el periodo de la emergencia, que es cuando los ríos se pueden desbordar y las quebradas se activan. Se tendrá que estar en los puntos críticos para tener ayuda rápida: Luego viene la etapa de rehabilitación, que no es reconstrucción, es tratar de restablecer los servicios que se vieron afectados para luego, en el largo plazo, hacer la reconstrucción. Una lección que nunca aprendemos, no la ha aprendido la Autoridad Nacional de Infraestrcutura (ANIN), es que primero se hace prevención y después se hace reconstrucción. Se ha visto, lamentablemente en los últimos años que se ha reconstruido en zonas en las que no se atacaron los riesgos y hay colegios y centros de salud que otra vez se volverán a ver afectados por las inundaciones o los deslizamientos. Es una tragedia que el Perú no aprenda de su historia.
Tiene menos de dos meses, ¿el gabinete ministerial debe tener ajustes?
Todavía es temprano. Debemos dejar la tradición que se ha tenido en los últimos años de tener cinco o seis ministros por año. Mi opinión personal es que todos los gobiernos, cuando llegue al primer año, tendrá el momento de hacer las evaluaciones necesarias y ver si es que se requiere algún ajuste. Los países más desarrollados no tienen esa volatilidad de ministros que tenemos en el Perú. Cada vez que se cambia un ministro, se cambian los viceministros, directores generales, directores de línea, jefes de área y especialistas de todos los niveles y un largo etcétera. Esto no es bueno para el país. Se para la marcha de un ministerio, es mejor esperar un tiempo prudente.
Jaime Yoshima y José Chlimper integran la Comisión Consultiva del Despacho Presidencial. ¿Reforzará el trabajo del Ejecutivo?
Los gobiernos tienen el derecho de armar sus comisiones consultivas y sus asesores, sobre todo cuando es gente muy experimentada como Yoshiyama y Chlimper. Ambos fueron bastante exitosos en sus respectivos cargos cuando hicieron gestión pública y también cuando lo hicieron en el sector privado. Siempre es bueno que un presidente tenga instancias transparentes de consulta porque una sola persona no puede saber todo. Es bueno que se consulte con gente de confianza, lo veo como una cosa positiva, que además se institucionalice y se haga transparente para toda la ciudadanía.
¿No es un Gabinete en la sombra?
Es un comité consultivo. Me imagino que cuando la presidenta tenga alguna reflexión que hacer, los convocará. Ningún consejo consultivo en el mundo funciona siendo Gabinete en la sombra. Es una instancia de reflexión dentro del mismo Ejecutivo en la que seguramente en algún momento interactuarán también con los ministros y cada uno pondrá su punto de vista. Esto pasa en muchos países del mundo. Por ejemplo, en Estados Unidos había el Consejo de Presidentes, pero ya no está vigente. Entonces, la crítica es más bien política. Evidentemente hay algunas personas que no pueden soportar que sean quienes hayan trabajado en el gobierno de Alberto Fujimori. Entonces, ahí les viene la crítica. Pero por el lado técnico, no veo nada negativo. En el sector privado tenemos consejos consultivos. Yo pertenezco, por ejemplo, a consejos consultivos de dos empresas grandes, y eso no quiere decir que se le quita la autoridad a los gerentes.
Milton von Hesse
- Ex ministro de Agricultura y Riego
- Comisionado de Ato Nivel para la Mejora de la Gestión de la Inversión Pública.
- Ex ministro de Vivienda.
- Economista de la Universidad del Pacífico.
- Maestría en Economía de la Universidad de Georgetown (Programa ILADES).
- Postgrado en la Japan International Cooperation Agency y en London School of Economics and Political Science.
Exministro Milton von Hesse: “Con El Niño ya no hay mucho que se pueda hacer”
Comisionista del Gobierno, y exministro, Milton von Hesse, considera necesario realizar cambios urgentes para mejorar la ejecución del gasto público, sobre todo en los gobiernos locales. Sobre El Niño, sostiene que ya es tarde