La designación de Zulema Tomás al frente del Seguro Social de Salud (EsSalud) abre un nuevo escenario para una institución marcada por problemas de gestión y atención.
La extitular de la entidad, Fiorella Molinelli, conversó con Correo sobre el nombramiento de Tomás, las críticas previas del ministro de Trabajo Juan Sheput y los retos que enfrentará la nueva gestión.
¿La designación de Tomás en la conducción de EsSalud es una decisión política o meritocrática?
Toda designación de un cargo de confianza tiene un componente político, pero debe estar sustentada en el mérito y la capacidad. La doctora Tomás tiene experiencia en el sector salud; ahora le corresponde demostrar resultados en una institución tan compleja como EsSalud. Finalmente, la mejor evaluación será la mejora concreta en la atención de los asegurados.
Sheput cuestionó anteriormente a Tomás por un presunto “trueque” de cargos, ¿su respaldo a su nombramiento no es una contradicción?
Hay evidentemente un cambio de posición que corresponde al propio ministro explicar. Si existen nuevos elementos que modificaron su evaluación de aquel momento, lo responsable es transparentarlos. Lo importante es no convertir este tema en una discusión personal, sino garantizar que las decisiones públicas sean coherentes y estén debidamente sustentadas.
¿Cuánto poder de decisión tienen los sindicatos en EsSalud?
Los sindicatos tienen una voz importante y legítima, y los asegurados y trabajadores tienen representación dentro de la estructura de gobierno de EsSalud. Pero los sindicatos no tienen poder de veto sobre la designación de la Presidencia Ejecutiva. Deben ser escuchados, como también deben ser escuchados los pacientes, empleadores y demás actores del sistema; la conducción de la institución, sin embargo, tiene que responder al interés de los asegurados. Cómo siempre dije: ‘Paciente al centro’.
¿Cuál es el mayor riesgo con este nombramiento?
El mayor riesgo no es un nombre en particular, sino perder más tiempo en disputas políticas e internas. EsSalud necesita estabilidad, continuidad y capacidad de gestión. Si la discusión sobre el nombramiento termina desplazando la urgencia de resolver los problemas de atención, quienes finalmente pagan el costo son los asegurados.
¿Qué es lo primero en que debe ocuparse Tomás al asumir el cargo?
Del paciente. Reducir tiempos de espera, recuperar citas y cirugías postergadas y garantizar medicamentos oportunamente. En paralelo, debe ordenar la gestión, revisar los principales cuellos de botella y establecer metas públicas y medibles. En EsSalud el éxito no se mide por discursos, sino por cuánto mejora la atención del asegurado.
Fiorella Molinelli, expresidenta de EsSalud: “Le corresponde a Zulema Tomás demostrar resultados”
La exfuncionaria cuestionó el cambio de posición del ministro de Trabajo, Juan Sheput, y pide que la nueva gestión de EsSalud priorice al paciente