García Belaunde comete 'fail' al citar a García Márquez en debate por vacancia

El congresista de Acción Popular se equivocó al aludir a la obra del galardonado escritor colombiano
García Belaunde comete 'fail' al citar a García Márquez en debate por vacancia

García Belaunde comete 'fail' al citar a García Márquez en debate por vacancia

21 de Diciembre del 2017 - 13:40 » Textos: Redacción Multimedia

Este jueves en el hemiciclo del Congreso de la República, durante el debate sobre la moción de vacancia presidencial contra el presidente Pedro Pablo Kuczysnki, el congresista Víctor Andrés García Belaunde, para finalizar su intervención, hizo alusión al escritor colombiano, premio Nobel de Literatura en 1982Gabriel García Márquez

El parlamentario de Acción Popular, para cerrar la idea de su intervención en el debate, mencionó la soberbia de uno de los personajes de una historia corta del autor de Cien años de soledad, aludiendo al mandatario respecto a los viáticos que recibió cuando fue ministro en el Gobierno de Alejandro Toledo en una oportunidad en la que coincidió con Gerardo Sepúlveda en el extranjero. 

La mención al texto de García Márquez hecha por el parlamentario aludiría a que, en el poder, usar el dinero particular o el del Estado sería "la misma vaina", como señala la historia mencionada por el congresista. 

'Un día de estos' 

No obstante, García Belaunde contó que el escritor colombiano, en los años 60, había escrito una "novela" en la que uno de los personajes, alcalde de un pueblo en el Caribe colombiano, acudía a un "peluquero". 

Sin embargo, lo cierto es que la historia del colombiano, titulada Un día de estos y perteneciente al libro de relatos Los funerales de la Mamá Grande, difiere más bien de la realidad presentada por el parlamentario. 

En contraste, la historia referida por el congresista no era una novela, sino un cuento; y en vez de una peluquería, el lugar al que el alcalde acudía era un dentista

No obstante, 'Vitocho' acertó con el final de la historia, que dice así:

"Mientras el dentista se lavaba las manos, vio el cielorraso desfondado y una telaraña polvorienta con huevos de araña e insectos muertos. El dentista regresó secándose las manos. “Acuéstese -dijo- y haga buches de agua de sal.” El alcalde se puso de pie, se despidió con un displicente saludo militar, y se dirigió a la puerta estirando las piernas, sin abotonarse la guerrera.

-Me pasa la cuenta -dijo.

-¿A usted o al municipio?

El alcalde no lo miró. Cerró la puerta, y dijo, a través de la red metálica.

-Es la misma vaina".

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