Con la proclamación de Keiko Fujimori como presidenta del Perú para el periodo 2026-2031, el excandidato Roberto Sánchez tendrá que enfrentar una nueva realidad: Su incierto futuro político en el país.
Su negativa a reconocer los resultados oficiales y la estrategia que utiliza para cuestionar el proceso electoral, lo han colocado en una posición cada más distante de diferentes actores políticos que lo respaldaron en la segunda vuelta.
En esta nota, Correo aborda las cinco razones que dan cuenta de por qué el líder de Juntos por el Perú (JP) perderá presencia en el escenario político, pero que sobre todo, que le impedirán consolidarse como el líder de izquierda de la oposición.
info Correo
ELECCIONES
Uno de los principales factores que muestran a Sánchez Palomino como una persona que no será capaz de liderar a la oposición, es el reconocimiento a los resultados de las elecciones presidenciales.
Cuando los resultados de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) no tenía los resultados al 100%, pero Keiko Fujimori había pasado a Sánchez, la agrupación de JP inició con la presentación de recursos de nulidad con el objetivo de anular votos de Lima y el extranjero.
Los recuros fueron presentados ante los Jurados Electorales Especiales (JEE), pero rechazados.
Posteriormente, fueron apelados ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) con el mismo resultados.
Incluso, Walter Ayala, vocero de JP, presentó una demanda de amparo ante el Poder Judicial para anular los votos en el extranjero.
Recientemente, Sánchez presentó un recurso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Asimismo, el todavía congresista no participará en las Elecciones Regionales y Municipales 2026 por la falta de tiempo para una eventual inscripción, así como su falta de interés.
Aunque ocurrió un episodio particular, porque JP intentó inscribir una lista de precandidatos en el distrito limeño de San Borja.
Allí figuraba Sánchez como precandidato a regidor. Sin embargo, la lista no se oficializó.
El excandidato presidencial aseguró que la aparición de su nombre se trata de un “error administrativo”.
Pero todo indica que la agrupación notó a tiempo que San Borja es un territorio en el que no obtendrían votos suficientes.
SE VAN
En la segunda vuelta, Roberto Sánchez recibió el respaldo de excandidatos presidenciales y diversos políticos. Sin embargo, cuando JP apeló al discurso del presunto fraude para justificar su derrota, poco a poco se fueron alejandro.
Alfonso López Chau de Ahora Nación anunció que su partido cree en la democracia, por lo tanto, “respetará los resultados”.
Ricardo Belmont del Partido Cívico Obras reconoció un acercamiento político con Fuerza Popular porque “en política se conversa con el diablo”.
El excanciller Manuel Rodríguez Cuadros que formó parte del equipo técnico de JP, dijo que “reconocerá el resultado electoral”.
Incluso, Antauro Humala se refirió al trabajo de Sánchez.
“En la segunda vuelta ha habido otras incorporaciones que no han dado la talla para ganar la batalla contra Keiko Fujimori”, afirmó.
El sentenciado por el Andahuaylazo cuestionó que Sánchez haya moderado su discurso en la segunda vuelta.
Sobre las denuncias de presunto fraude electoral, Humala no se mostró en una posición de respaldo.
“La izquierda JP ha planteado el tema del fraude, a fin de cuentas ese es un tema técnico; el conteo, que el protocolo no se cumplió, que cambiaron la norma; es decir, es un lío de leguleyos, de abogados”, dijo.
El abandono de sus socios de campaña va de la mano con la poca presencia de simpatizantes en sus manifestaciones.
Su última convocatoria del 27 de junio en el Centro de Lima, solo reunió a un pequeño grupo de adeptos.
Otro dato no menor es que Sánchez ni siquiera tendrá presencia en el Congreso porque no alcanzó un escaño.
El izquierdista se presentó como candidato a la Cámara de Diputados con el número 1 y obtuvo 15,541 votos. Sin embargo, el único escaño para Lima Metropolitana que alcanzó JP fue con la candidata número 2, Giannina Avendaño, quien alcanzó 22,644 votos.
Su ausencia en el Congreso no le permitirá mitigar el posible fraccionamiento de la bancada JP.
Y es que el grupo se encuentra propenso a una división debido a que no todos provienen de las canteras del partido.
Por ejemplo, en el Senado, hay representantes del castillismo como José Castillo Terrones (hermano del expresidente Pedro Castillo), Silvana Robles (exministra de Cultura de Castillo), Iber Maraví (exministro de Trabajo de Castillo), entre otros.
Sin embargo, también hay representantes del antaurismo como Percy Osorio de Pasco, quien militó en la Alianza Nacional de Trabajadores, Agricultores, Universitarios, Reservistas y Obreros, estilizado como Partido (A.N.T.A.U.R.O.) hasta que el partido se vio obligado a ser disuelto.
Lo mismo sucede con la Cámara de Diputados.
Allí, JP tiene a Yenifer Paredes (cuñada del expresidente Castillo), a César Tito Rojas (fundador del Movadef), a Ernesto Zunini (dirigente de JP), entre otros.
Es decir, que una eventual dispersión en esa bancada, también podría concretarse.
ANÁLISIS
Para César Campos, en este momento, no se observa a un Roberto Sánchez capaz de recuperar espacios políticos.
Desde su punto de vista, el líder de Juntos por el Perú intentará mantenerse vigente mediante la cercanía del bloque castillista.
Por ese motivo, en los últimos días puso en agenda, nuevamente, la liberación del expresidente Pedro Castillo, sentenciado por el golpe de Estado.
“Él está aferrado solamente a la figura de Pedro Castillo como una posibilidad de agitar las calles, el sur del Perú, tomar esa bandera para mantener esa vigencia”, dijo.
En diálogo con Correo, el analista político dijo no creer que Sánchez tenga un liderazgo fuerte, esto además de carecer de una base social.
“Por el momento no es una figura relevante en la política peruana. Creo que habrá otras personas que cobrarán incluso mucho más presencia como Jorge Nieto, Alfonso López Chau y Rafael López Aliaga, cuando se defina si podrá ser candidato a teniente alcalde”, afirmó.
Asimismo, Campos consideró que la voz de Sánchez pierde fuerza cada vez más y será reemplazado por otros representantes de la izquierda.
Sobre la posibilidad de que Sánchez sea nombrado asesor en algún despacho o en la bancada de JP, Campos mencionó que esto podría tratarse de un error, porque solo demostraría el interés del excandidato presidencial en vivir del presupuesto público.
“Si eso sucede, volvería a su verdadera dimensión. El señor Sánchez no es un líder, no es un hombre de grandes luces, no es un conductor, ya nadie lo sigue”, sostuvo.
Finalmente, el experto dijo que Sánchez regresará este año a ser el mismo.
“Su figura se reducirá a lo que es, un producto de la oportunidad y el oportunismo”, concluyó.
Las 5 razones que alejan a Roberto Sánchez del liderazgo de la oposición
No reconocer los resultados, el alejamiento de sus socios de campaña, no alcanzar un escaño en el Congreso, no participar en las elecciones de octubre y tener una bancada en el Parlamento con tendencia a la fragmentación, evidencian que el izquieridsta no podrá encabezar la oposición al gobierno de Keiko Fujimori