El entorno que rodea la campaña de Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú (JP), está bajo la lupa. Antecedentes y cuestionamientos de diversas figuras que promueven activamente votos para el partido de cara a la segunda vuelta registran denuncias, procesos judiciales e incluso vínculos con organizaciones criminales.
MRTA
Panorama reveló que uno de los casos más llamativos es el de Jhuliana Carbonel, excandidata al Senado por JP, vinculada por la investigación a la organización criminal “Los Pulpos de La Victoria”, acusada de cobro de cupos en Gamarra, con antecedentes por robo agravado.
Desde el cerro Sam Cosme, Carbonel aparece además relacionada desde 2017 con el grupo GREVA, una organización que la Policía no reconoce como grupo de ayuda, sino como vinculada a exintegrantes del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).
El dominical también identifica a Elmo Ramos Acosta como líder del GREVA, sindicado como exmiembro emerretista y presunto extorsionador.
MÁS PERSONAJES CUESTIONADOS
El bloque de respaldo a Sánchez no se agota allí. Guillermo Bermejo, aliado declarado de JP, ofrece respaldo político desde la cárcel, donde cumple condena en primera instancia por afiliación terrorista a Sendero Luminoso. Walter Ayala, exministro de Pedro Castillo y hoy parte de la defensa del expresidente preso, figura también entre quienes activan la campaña.
Antauro Humala se exhibe junto a los gremios cocaleros del Perú.
En regiones, también se menciona a Marcelino Tonconi, señalado como próximo candidato de JP al Gobierno Regional de Puno, quien afronta denuncias por presuntos actos de corrupción. Su hermano Juan Tonconi se encuentra prófugo.
El exfiscal José Domingo Pérez completa el cuadro de figuras cuestionadas que participan abiertamente en las actividades políticas de la campaña de Roberto Sánchez.
Los personajes cuestionados que empujan la candidatura de Roberto Sánchez de cara a la segunda vuelta
Se expusieron los antecedentes y vínculos de figuras que promueven votos para Juntos por el Perú; desde presuntos nexos con organizaciones criminales hasta un condenado por terrorismo que hace campaña desde la cárcel.