Seis mujeres recibieron sueldos de la Municipalidad de Ciudad Nueva por, supuestamente, haber laborado como obreras de construcción civil en el proyecto “Mejoramiento del campo deportivo Cachipucara”, en diciembre de 2011.
Se trata de Nelly Paniagua Pihuaycho, Yehudi Quinteros Joaquím, Amelia Ccori Condori, Rosa Huallpa Pari, Norma Peñaloza Peñaloza y Fiorella Perca Salamanca. Ellas, según la planilla de haberes de la obra, percibieron entre S/.1,715 y S/. 1,905; sin embargo, estas no aparecen en la lista de asistencia del proyecto, denunció el presidente del Comité de Lucha Anticorrupción de Ciudad Nueva, Porfirio Choque Larico.
“Soy también presidente del Sector 5 Cachipucara, el cual, según un convenio, fue responsable de colocar, como obreros, a vecinos de la zona en el proyecto. Vivo frente al estadio. Por todo ello, tengo razones para decir que nunca vi a mujeres en la obra, a excepción de una, que era el porcentaje que colocaba el sindicato de obreras. Pero no hubo más”, manifestó el dirigente Choque.
TRABAS EN LA INFORMACIÓN
Con todos estos indicios, Choque quiso despejar sus dudas. Es así que el 17 de mayo de 2012 pidió a la municipalidad los currículum vitae de cada una de las supuestas obreras, a través de la Ley de Transparencia. La respuesta fue inesperada. El municipio no quiso entregarle la información argumentando que “los datos personales solo pueden ser objeto de tratamiento con consentimiento de su titular”; es decir, la información era, supuestamente, privada.
Pero Choque no se quedó tranquilo. Presentó una queja ante la oficina regional de la Defensoría del Pueblo, donde le dieron razón.
Mediante el oficio N° 1201-2012 dirigido a la Municipalidad de Ciudad Nueva, la Defensoría sustentó que el requerimiento de Choque no interfería para nada la intimidad de las supuestas trabajadoras -era información pública- y le recomendó atender su pedido. Le recordó también a los funcionarios que quienes interfieren con la Ley de Transparencia pueden ser denunciados penalmente por el delito de abuso de autoridad.
Sin embargo, el municipio no respondió y la Defensoría volvió a enviarle un documento similar. Solo allí la comuna dijo algo descabellado: “Los currículum no se encuentran en los archivos de la subgerencia de Potencial Humano”.
“Todo esto solo nos dice que hay cosas oscuras. Si la municipalidad no tiene nada que ocultar, ¿por qué no me dan la información?”, se pregunta Choque.
ACCIONES PENALES
Ante la supuesta “desaparición” de los currículums, la Defensoría perdió atribuciones y no le quedó más que recomendar a Choque que presente una denuncia admistrativa o penal. “Podrían iniciarse las acciones administrativas y/o penales contra los que resulten responsables”, refiere en la carta de conclusión N° 199-2012 enviada al dirigente.
Al respecto, la regidora Susana Manuelo dijo que solicitaría al dirigente Choque toda la información que obtuvo con el fin de conformar una comisión investigadora, en el concejo, de todos estos hechos. “Cualquier irregularidad se tiene que denunciar”, advirtió.
MITA NO SABE NADA
En tanto, el alcalde de Ciudad Nueva, Hugo Mita, ya deslindó responsabilidades. “Desconozco, desconozco”, fue lo poco que atinó a decir cuando le consultamos acerca de las trabajadoras. Y respecto a la supuesta desaparición de los currículums vitae añadió: “si se ha sustraído algo, eso escapa de mi responsabilidad”. Luego solo subrayó que cualquier acusación de corrupción en su contra es falsa.
DATOS
Mucho por descubrir ( I )
La aparición de estas trabajadoras “fantasmas” sería una de las tantas “perlas” del proyecto “Mejoramiento del campo deportivo Cachipucara”, una obra que se presupuestó en S/.2 millones 262 mil 380, pero que, asegura Choque, terminó costando más de S/.3 millones. Fue un proyecto cuya construcción se inició en noviembre de 2011 y debía culminar en abril de 2012, pero terminó recién en diciembre.
Mucho por descubrir ( II )
Además de las obreras “fantasmas”, el proyecto tiene un sinfín de observaciones como la falta de carpeta asfáltica en el estacionamiento de vehículos y en el perímetro general, las aberturas en los cercos y grietas en las veredas interiores.
Así y todo, la obra fue inaugurada, sin culminar, el 24 de octubre de 2012, pese a que dos días antes el alcalde Mita, se había comprometido en subsanar los errores (según se lee en documento firmado por él, por su gerente general, Sergio Roque, sus funcionarios y dirigentes del sector 5).