El virtual pase de Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) a la segunda vuelta vuelve a poner bajo la lupa sus posturas sobre Venezuela, en especial sus coincidencias con el chavismo.
Carta
En los últimos días se difundió una carta enviada por el postulante presidencial en 2021 a Nicolás Maduro, en la que planteaba un acercamiento político y destacaba la figura de Hugo Chávez.
“Reciban desde Juntos por el Perú, nuestros Apus y Pachamama los saludos y abrazos fraternos al pueblo bolivariano y a todos sus líderes. Nuestra memoria y espíritu estará siempre incólume con el comandante Hugo Chávez Frias”, reza el documento.
En el mismo texto, el candidato expresa su respaldo al denominado proceso bolivariano y reitera su voluntad de cooperación y solidaridad, al afirmar que “la unidad mayor siempre será el horizonte”.
Finalmente, Sánchez señaló que su proyecto político en el Perú busca articularse con la denominada “patria grande latinoamericana” y expresó su expectativa de establecer una interlocución con el gobierno venezolano.
“Desde la realidad peruana y su crisis histórica más crítica estamos construyendo un proyecto patriótico y popular que nos funde a la patria grande latinoamericana. Hermanos aguardamos una pronta interlocución fraterna y solidaria entre nuestros proyectos y horizontes”, resaltó.
Postura
A estas expresiones se suman diversas declaraciones que el candidato ha dado en los últimos años sobre Venezuela, su Gobierno y el chavismo.
En enero de 2020, cuando postulaba al Congreso, Sánchez fue consultado en RPP sobre la situación en Venezuela.
Durante la entrevista evitó calificar directamente a Nicolás Maduro como dictador y optó por describirlo como parte de un “régimen autoritario” con una fuerte presencia del poder militar.
Ante las reiteradas preguntas del periodista Jaime Chincha para que precise si se trataba de una dictadura, el entonces candidato mantuvo esa misma línea.
“No es un demócrata”, reconoció, aunque insistió en no utilizar ese término y reiteró que se trataba de un régimen autoritario.
Incluso, al ser confrontado por la diferencia entre ambos conceptos, Sánchez sostuvo que existe un “afán de querer caracterizar y definirse” y centró su respuesta en la crisis que atraviesa la población venezolana.
Un año después, en enero de 2021, ya en campaña, Sánchez volvió a pronunciarse sobre el escenario venezolano en una entrevista a El Comercio.
En esa ocasión, calificó al detenido expresidente venezolano como un “líder desafiante” que “ha sabido dar la cara” en medio de lo que consideró un “bloqueo económico”, y sostuvo que su gobierno responde a la decisión interna de ese país.
“Hoy su país lo ha elegido, es un presidente constitucional”, afirmó.
Consultado por las denuncias de represión en Venezuela, evitó emitir una condena directa y reiteró que corresponde a los propios venezolanos enfrentar sus desafíos, al señalar que el Perú “no tiene injerencia” en ese proceso.
Más adelante, en agosto de 2024, tras la decisión del gobierno peruano de reconocer a Edmundo González Urrutia como presidente electo de Venezuela y desconocer los supuestos “resultados oficiales”, que daban como ganador a Nicolás Maduro, Sánchez cuestionó esa postura mediante sus redes sociales.
“Presidente no electo de Perú (Dina Boluarte) ‘reconoce’ a candidato no electo de Venezuela. Cuando gana la izquierda es sospecha de fraude, si gana la derecha es gobernabilidad y democracia”, escribió en la red social X.
En diciembre del mismo año, durante una entrevista en el programa Octavo Mandamiento de Canal N, Sánchez descartó que la situación en Venezuela pueda calificarse como una dictadura.
“No es una dictadura, más bien puede haber una crisis política”, sostuvo.
Añadió que es “difícil” encasillar al país entre democracia o dictadura y planteó la necesidad de impulsar cambios en aspectos económicos y humanitarios.
No obstante, indicó que discrepa con los modelos que permiten la permanencia indefinida en el poder. “Yo no creo en presidentes eternos, yo no creo en ese tipo de modelo de democracia”, afirmó.
Ya en 2026, tras la operación militar de Estados Unidos (EE.UU.) en Venezuela, que terminó con la captura de Maduro y su traslado a una prisión en Nueva York, el candidato de Juntos por el Perú volvió a pronunciarse sobre ese país y rechazó lo que calificó como una agresión contra su soberanía.
“Levanto mi voz con firmeza para rechazar categóricamente cualquier agresión militar contra Venezuela. No aceptamos amenazas, invasiones ni guerras disfrazadas de ‘democracia’”, publicó en su cuenta de Facebook.
Chavismo
Estas posiciones también encuentran eco en su propuesta política. En su plan de gobierno, Juntos por el Perú plantea la construcción del denominado “poder popular” como eje de organización del Estado.
El documento describe este sistema como “el pueblo organizado en las más diversas formas de participación para la toma de decisiones en todos sus ámbitos (político, económico, social, ambiental, organizativo, internacional)” y para el “ejercicio pleno de su soberanía”.
Asimismo, propone incorporarlo dentro de la estructura del Estado, junto a los poderes tradicionales, al plantear “la separación entre los poderes legislativo, ejecutivo, judicial, electoral, constitucional y el poder popular (a crearse)”.
También lo vincula con funciones de seguridad y organización social, al referir que la protección ciudadana debe involucrar al “poder popular organizado para defender la vida”.
Cabe señalar que el concepto de “poder popular” fue uno de los ejes del modelo impulsado por Hugo Chávez en Venezuela.
Este esquema se desarrolló a partir de la organización de comunas y consejos comunales como formas de participación directa.
En 2007, una propuesta de reforma constitucional que buscaba consolidar este modelo fue rechazada en referéndum; sin embargo, posteriormente se aprobaron leyes para darle forma institucional dentro del Estado.
En la práctica, esta iniciativa se implementó mediante comunas y consejos comunales que asumieron funciones en ámbitos locales en paralelo a las autoridades tradicionales, dentro de un esquema orientado al denominado Estado comunal.
“Tenemos que continuar fortaleciendo el poder popular, que es la esencia de la verdadera democracia”, afirmó Chávez en 2012.
Sánchez y su afinidad con el chavismo
El aspirante al sillón de Pizarro de Juntos por el Perú ha sostenido, en más de una oportunidad, posiciones en favor de la dictadura venezolana, las que incluyen una carta a Maduro, declaraciones en favor de su gobierno y propuestas como el “poder popular”, concepto presente en el modelo chavista