La propuesta de gravar con el IGV el uso de tarjetas de crédito y débito, solo traerá mayor evasión y se complicará la recaudación de impuestos, así lo señaló el asesor financiero Francisco Esquivel, quien sostuvo que este intento no es una solución para frenar la evasión de impuestos. Contrariamente, agregó, esta medida sólo desincentivará la bancarización y la economía formal, además que originará el incremento de las transacciones en efectivo, lo cual dificultará la recaudación de impuestos. “Generaría un sobrecosto a los operadores internacionales de dichas tarjetas y además los obligaría a trasladarlo a terceros”, enfatizó. El gerente de Soluciones y Recuperaciones EIRL sostuvo que en la actualidad el sistema funciona mediante el uso de tarjetas de crédito en general, que para la Sunat y el Estado es un mecanismo de fácil fiscalización. Este nuevo sistema estaría generando mayores costos.