Susana Villarán: La moral de la izquierda sufre un golpe letal ante caso Lava Jato

Con las medidas judiciales por el caso “Lava Jato”, acaba la historia de una lideresa de izquierda que, al parecer, recurrió al dinero sucio para mantenerse en la alcaldía
Susana Villarán: La moral de la izquierda sufre un golpe letal ante caso Lava Jato

Susana Villarán: La moral de la izquierda sufre un golpe letal ante caso Lava Jato

26 de Noviembre del 2017 - 09:59 » Textos: Karina Valencia

La situación de Susana Villarán ha estallado esta semana al punto de crear un panorama de incertidumbre entre los grupos de izquierda que apoyaron la gestión de la exalcaldesa de Lima antes, durante y después del proceso de revocatoria de 2013. Al respecto, analistas políticos cuestionan la imagen que Villarán de la Puente demostró al frente de la Municipalidad de Lima y el hecho de que haya sido incluida en las investigaciones del caso “Lava Jato”.

EMBARRADOS

Para el politólogo Diethell Columbus, Susana Villarán practicó una postura de “superioridad moral en materia política” al impulsar la imagen de una izquierda moderada desde su cargo como máxima autoridad edil de Lima. Si bien asegura que la corrupción “debe ser condenada sea de izquierda o derecha, de arriba o abajo”, los grupos simpatizantes de la exministra de Promoción de la Mujer siempre tuvieron “esa fascinación por levantar el dedo acusador y siempre en mirar lo peor, lo feo y lo cochino de la política peruana a los apristas, fujimoristas y al castañedismo”.“A diferencia de ellos, que presumen la culpabilidad de sus adversarios, nosotros debemos presumir la inocencia de si sabían o no el origen del dinero (para la campaña). Lo que sí no puedo presumir es que sean gestores políticos eficientes, porque sus propias declaraciones han demostrado que son incapaces”, afirma sobre las relaciones entre la política practicada por Villarán frente a los grupos de derecha.

ACLARACIONES

Asimismo, afirma que, dada la complejidad de la situación de la exalcaldesa, se debe observar una responsabilidad compartida entre quienes apoyaron la campaña del No en la revocatoria.“Si tienes una campaña millonaria, lo mínimo que puedes hacer, y si sabes de gestión pública, es preguntar de dónde vienen los fondos. No pueden ahora los rostros visibles del No decir que desconocían ello”, sostiene en referencia a las dubitativas respuestas que exregidores, como Marisa Glave y Augusto Rey, expresaron en los últimos días sobre el tema.“Si a (Keiko) Fujimori debemos aplicarle la presunción de culpabilidad, como lo hace (Marisa) Glave de izquierda, ¿por qué le tendríamos que aplicar la presunción de inocencia a Villarán?”, manifiesta.“Los aportes (de las empresas brasileñas OAS y Odebrecht) casi coinciden con las fechas de los contratos y las adendas que se han suscrito. Ahora, quienes se lavan las manos se olvidan de que fueron funcionarios o asesores en el tema de contrataciones con estas empresas. (...) Se lavan tanto las manos que ya no creo que tengan huellas digitales. Hay que esperar que las investigaciones sigan su curso”, asevera.

DIFERENCIAS

Por su parte, el especialista Fernando Tuesta asegura que lo acontecido con Villarán “ha sido un duro golpe para la izquierda”, pese a que su caso específico “ya se veía venir” con las indagaciones en torno a los megaproyectos licitados con firmas brasileñas.En esa línea, recalca que la principal fortaleza y debilidad de la izquierda ha sido su aspiración a mantenerse unida. Ello ha generado, en diversos casos, que lo que dañe la imagen de una de sus principales figuras comprometa el valor del resto.“La izquierda aspira a ser unida. Lo que le ocurre a uno, le afecta a todos. Esa es su fortaleza y su tremenda debilidad. No es lo mismo que sucede en el otro lado. Lo que ocurre en la derecha, no es que comprometa a todos. Eso es propio de lo que ocurre en Perú”, detalla.Asimismo, puntualiza que Villarán de la Puente “dejó de ser la imagen de izquierda cuando pierde la reelección y postula en la lista de (Daniel) Urresti en el 2016”, porque ahora “lo que está en juego es su gestión y los grupos que la apoyaron”.“Si hubiera sido actualmente la lideresa visible, todo hubiera sido mucho más impactante”, afirma.

Postura

“No se vota pensando en izquierda o derecha”Para el sociólogo y docente Fernando Tuesta, el escándalo “Lava Jato” no afectaría la presentación de organizaciones de izquierda, como Nuevo Perú, en las próximas elecciones. “La gente no va pensando si es de izquierda o derecha. Algunos sí, pero es más por lo que estas personas representan y sus promesas”, indica.

CIFRAS 

$3 millones cobró FX Comunicaciones, de Valdemir Garreta, por la campaña por el No.

S/1.6millones reportó como gastos la organización que entonces apoyó a Villarán.