Antes de la COVID-19, en un día cualquiera de trabajo, la enfermera Soledad Gamero Huarcaya tomaba un bus para llegar al Hospital Honorio Delgado de Arequipa. El vehículo casi siempre iba lleno, pues en la ruta había un mercado. En plena cuarentena, pronto advirtió que muchas personas viajaban con la mascarilla por debajo de la nariz y no respetaban la distancia mínima entre pasajeros. “Si seguimos así, ¿cómo vamos a controlar la pandemia?”, se preguntaba.

Entonces decidió cambiar de rutina e ir al hospital caminando entre 30 y 40 minutos. Llegaba corriendo y así, cansada, tenía que atender a los pacientes. Pero ahora todo es diferente: los trabajadores del sector salud pueden trasladarse gratis en los buses que proporciona Cerro Verde, en los cuales se viaja con todos los protocolos de seguridad. Así se protege a quienes cada día luchan contra el coronavirus.

Desde el 26 de marzo, Cerro Verde viene apoyando al personal de salud con el transporte a los principales hospitales de Arequipa. Hasta la fecha, se han realizado más de 2,500 viajes beneficiando a más de 21,000 pasajeros.


Un viaje seguro

“Me levanto más temprano, pero con la seguridad de que el bus me va a recoger”, dice Soledad. “Este transporte nos brinda seguridad, comodidad y llegamos tranquilas al trabajo”. Lo toma de ida y vuelta. Su jornada en el hospital, donde es jefa del Servicio de Cirugía para Mujeres, comienza a las 7 de la mañana y debe terminar a las 7 de la noche. Sin embargo, su servicio casi siempre se prolonga. Por eso es usual que ella y sus compañeras pidan que el bus las espere.

Cada día, al llegar al hospital, lo primero que hace Soledad es ponerse sus implementos de protección. Durante su jornada también alienta al personal de enfermeras a sobrellevar el cansancio del día. “No es agradable trabajar sofocada, con mascarilla, overol, mandil y lentes que a veces no nos dejan ver”, explica.

“Esta enfermedad no es como una simple gripe, deja secuelas y nos puede llevar a la muerte”, afirma. Mientras tanto, sigue escuchando a señoras que dicen que la COVID-19 solo ataca a los débiles. Además, aún observa usos incorrectos de la mascarilla y falta de distanciamiento social, como si el virus no existiera. “Los arequipeños unidos podemos vencer a este enemigo invisible”, afirma Soledad, pero solo si nos cuidamos y respetamos entre todos.

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