Mantener una rutina de ejercicio sigue siendo un desafío para gran parte de la población. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 31% de los adultos no alcanza los niveles recomendados de actividad física.
En este contexto, actividades como la natación y los entrenamientos acuáticos vuelven a posicionarse como alternativas para mantenerse activos durante la temporada de invierno.
Especialistas señalan que el ejercicio en el agua permite trabajar distintos grupos musculares, mejorar la resistencia física y reducir el impacto sobre las articulaciones.
Entrenamiento acuático mejora salud física y mental
María Eneyda Romero, Brand Manager de Swim World, explicó que las actividades acuáticas también contribuyen al bienestar emocional.
“El entrenamiento acuático permite trabajar todo el cuerpo, mejorar la resistencia y reducir el estrés, lo que facilita que las personas mantengan una rutina en el tiempo”, indicó.
Además del aspecto físico, especialistas sostienen que el contacto con el agua y la respiración controlada ayudan a disminuir la ansiedad y mejorar el estado de ánimo.
Los principales beneficios de nadar en invierno
Los expertos destacan cinco beneficios principales del ejercicio acuático:
Mejora la salud cardiovascular
La natación fortalece el corazón, favorece la circulación sanguínea y mejora la resistencia física.
Entrenamiento integral
Durante una sesión se activan simultáneamente brazos, piernas, abdomen y espalda.
Menor impacto en las articulaciones
El agua reduce la carga sobre rodillas, cadera y columna, disminuyendo el riesgo de lesiones.
Beneficios para la salud mental
La respiración controlada y el movimiento continuo ayudan a combatir el estrés.
Adaptación a distintos niveles
La natación puede practicarse tanto de forma recreativa como en entrenamientos de alto rendimiento.
La técnica es clave en la natación
Los especialistas también destacan la importancia de perfeccionar la técnica para mejorar el rendimiento y optimizar el esfuerzo físico.
“En la natación, la técnica es fundamental. La eficiencia en cada brazada permite optimizar el esfuerzo y mejorar el rendimiento”, señaló Romero.
En ese contexto, nuevas tecnologías como las piscinas contracorriente o Endless Pools vienen facilitando el entrenamiento acuático en espacios reducidos.
Este tipo de piscinas generan una corriente regulable que permite nadar continuamente en un mismo lugar, favoreciendo el control técnico y la práctica sin interrupciones.
-
Natación en invierno: los beneficios de entrenar en el agua durante la temporada fría
El entrenamiento acuático vuelve a ganar protagonismo como alternativa para mantener actividad física durante el invierno. Expertos resaltan sus beneficios físicos y emocionales.