Convertirse en madre implica mucho más que cambios físicos. La ciencia ha demostrado que la maternidad desencadena transformaciones biológicas, hormonales, neurológicas, psicológicas y sociales que impactan profundamente en la vida de las mujeres.
Este proceso tiene un nombre: matrescencia, un concepto impulsado por la psiquiatra Alexandra Sacks para describir la transición emocional e identitaria que atraviesan las mujeres al convertirse en madres.
La propuesta busca visibilizar una experiencia que muchas mujeres viven en silencio y que suele confundirse con “debilidad” o falta de adaptación, cuando en realidad corresponde a una etapa compleja de transformación personal.
Cambios en el cerebro y en la rutina
La revista especializada Nature Neuroscience indicó que el cerebro femenino experimenta cambios anatómicos desde el primer trimestre del embarazo y nuevamente después del parto.
Estos cambios ocurren mediante mecanismos de neuroplasticidad comparables a los que se presentan durante la adolescencia.
“La matrescencia no es un trastorno ni una crisis, sino una transición profunda que merece acompañamiento, empatía y comprensión”, señaló Olga Cirilo, obstetra en colaboración con Kimberly-Clark.
Según explicó, este proceso suele evidenciarse con mayor intensidad durante el primer año del bebé, etapa marcada por modificaciones en la rutina, falta de sueño y exigencias constantes.
La carga mental y el agotamiento emocional
La matrescencia también se refleja en la llamada carga mental materna, relacionada con la planificación constante del hogar, la anticipación de necesidades y la gestión emocional de la familia.
Este desgaste puede ir más allá del cansancio físico y afectar el bienestar emocional de las madres.
A ello se suma la sensación de perder temporalmente espacios personales, amistades o proyectos propios debido a las nuevas responsabilidades vinculadas a la maternidad.
Según estudios realizados en España, tres de cada cuatro madres dejaron de darse tiempo para sí mismas y nueve de cada diez sienten culpa cuando intentan hacerlo. Además, siete de cada diez señalan que dejaron de frecuentar a sus amistades.
Del aislamiento al empoderamiento
Especialistas destacan que nombrar la matrescencia permite abrir conversaciones más honestas sobre la maternidad y promover redes de apoyo entre mujeres.
Las investigaciones de la psicóloga Aurelie Athan, quien desarrolló el concepto desde 2008, sostienen que comprender esta transición puede ayudar a reducir la ansiedad materna y mejorar el bienestar emocional.
En esa línea, Huggies impulsa la iniciativa “Un día para mamás”, una campaña orientada a visibilizar la matrescencia y generar espacios de reconexión para las madres.
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¿Qué es la matrescencia? La transformación emocional y física que vive una madre
Especialistas explican que la maternidad implica una profunda transformación biológica y emocional. El concepto de matrescencia busca visibilizar este proceso y generar mayor comprensión sobre el bienestar materno.