¿Qué ocurre cuando el espacio destinado al bienestar emocional se convierte en una fuente de confusión, miedo o dependencia? Esta pregunta guía El juego mental del terapeuta, el nuevo libro de la autora Gissella Vega, quien expone situaciones que podrían surgir en una relación terapéutica inapropiada y que, según indica, aún son poco visibilizadas.
La obra parte de su experiencia personal y busca ofrecer herramientas para que los pacientes evalúen si su proceso terapéutico realmente los está acompañando hacia la autonomía y la estabilidad emocional.
Cinco señales de alerta en una relación terapéutica
A través de ejemplos y reflexiones, Vega identifica cinco “red flags” que podrían indicar un vínculo poco ético o incluso manipulador dentro del consultorio.
- Cruce de límites personales o profesionales: Cuando el terapeuta comparte detalles íntimos sin justificación clínica, busca contacto fuera de sesiones o se involucra de forma inapropiada, puede existir una falta de límites, elemento clave para la seguridad del paciente.
- Inducción a dependencia emocional: Si el paciente siente que no puede avanzar sin el terapeuta o que necesita su aprobación constante, podría tratarse de una dinámica que refuerza dependencia, en lugar de promover autonomía.
- Minimización o invalidación emocional: Expresiones como “estás exagerando” o “no fue así” pueden constituir patrones de invalidación, que afectan la confianza y aumentan la vulnerabilidad del paciente.
- Uso indebido de la autoridad terapéutica: Cuando frases como “confía en mi método” justifican decisiones incómodas o conductas límites, podría existir un abuso de la posición de poder, lo que contradice la ética profesional.
- Generación de miedo, culpa o confusión constante: Si tras las sesiones prevalecen sensaciones de angustia sostenida, culpa o temor, es necesario revisar el vínculo terapéutico, ya que la terapia debe ser un espacio seguro.
Una invitación a reflexionar sobre ética y consentimiento
“Reconocer estas señales a tiempo puede evitar que la terapia se convierta en una herramienta de sometimiento emocional”, afirma Vega en su publicación. El libro busca cuestionar la figura idealizada del terapeuta y promover conversaciones sobre ética profesional, consentimiento y cuidado emocional dentro del proceso terapéutico.
La autora también ofrece un espacio de apoyo para quienes han vivido experiencias similares, con el objetivo de que puedan reconstruir su autonomía emocional y recuperar la confianza en sí mismos.
Datos clave
Datos clave
- Libro presentado: El juego mental del terapeuta, de Gissella Vega.
- Publicación aborda manipulación emocional y dinámicas inapropiadas en terapia.
- Identifica cinco red flags: cruce de límites, dependencia, invalidación, uso indebido de autoridad y generación de miedo o culpa.
- Enfoque centrado en ética, límites y consentimiento dentro de la relación paciente–terapeuta.
- Basado en la experiencia personal de la autora.
Cinco ‘red flags’ que alertan una relación terapéutica dañina
La autora Gissella Vega presenta cinco señales que podrían indicar una dinámica terapéutica poco ética o dañina, y llama a reflexionar sobre límites, consentimiento y manipulación emocional.