Napoléon Bonaparte: Carta que le entregó a su esposa, deja ver su amor enfermizo
Napoléon Bonaparte: Carta que le entregó a su esposa, deja ver su amor enfermizo

El militar y gobernante francés, Napoléon Bonaparte,  a parte de ser conocido por su dureza, también fue doblegado por el amor. Quien se encontraba perdidamente enamorado de Josefina Beauharnais, la misma que no recibió buenos comentarios sobre su persona por parte de varios historiadores, basándose en las cartas de sus contemporáneos.

AMOR NOCIVO 

Se dice que Bonaparte, moría de amor por Josefina desde que era joven, y al cumplir 27 años decidió convertirla en su primera esposa. Ello pese a que ésta era viuda, tenía dos hijos (todo un escándalo para la época) y era siete años mayor que él.

Así, estos celebraron su matrimonio en marzo de 1796, un día antes de que el flamante y recién nombrado general del ejército francés partiera rumbo al frente italiano. El amor que se profesaban estos dos fue irracional, pasional y arrebatado, lo cual era reflejado en los reproches de Bonaparte.

En el libro Los grandes hombres también hablan de amor de Úrsula Doyle (Editorial Planeta), podemos ver una carta que Napoleón Bonaparte le escribió a Josefina desde Verona, Italia, en 1796 y la cual demuestra que pese a todo el poder que tenía Bonaparte, también tenía un lado frágil, que tapaba con manipulación y quejas a su amada.

La carta decía así:

'No le amo, en absoluto; por el contrario, le detesto, usted es una sin importancia, desgarbada, tonta Cenicienta. Usted nunca me escribe; usted no ama a su propio marido; usted sabe qué placeres sus letras le dan, pero ¡aún así, usted no le ha escrito seis líneas, informales, a las corridas!

¿Qué hace usted todo el día, señora?, ¿cuál es el asunto tan importante que no le deja tiempo para escribir a su amante devoto?, ¿qué afecto sofoca y pone a un lado el amor, el amor tierno y constante amor que usted le prometió?; ¿de qué clase maravillosa puede ser; qué nuevo amante reina sobre sus días, y evita darle cualquier atención a su marido? ¡Josephine, tenga cuidado! Una placentera noche, las puertas se abrirán de par en par y allí estaré.

De hecho, estoy muy preocupado, mi amor, por no recibir ninguna noticia de usted; escríbame rápidamente sus páginas, paginas llenas de cosas agradables que llenarán mi corazón de las sensaciones más placenteras.

Espero dentro de poco tiempo estrujarla entre mis brazos y cubrirla con un millón de besos debajo del ecuador'.

Por otro lado, a pesar de haberla coronado emperatriz, cuando Napoleón tuvo que escoger entre el amor y la sucesión de su monarquía, dejó a Josefina, por lo mismo que ella ya no podía tener hijos. Años más tarde, se casó después con una mujer de sangre real, María Luisa de Habsburgo, con la cual esperaba fundar una dinastía. Cuatro años más tarde, Josefina se retiró a Malmaison, cerca de París, donde falleció el 29 mayo de 1814 a causa de un catarro.

Cuanto Bonaparte se enteró de su muerte, se encerró durante días y comprendió que sólo el deseo de tener un heredero para Francia pudo separar su amor. Dejando entre ver que nunca estuvo enamorado de Josefina, solo lo tomó como un reto conseguir su amor.

Su amor destructivo le hizo perder los mejores años a Josefina, entregándole en el tiempo que estuvieron juntos, momentos tormentosos.