Fiscalía del Medio Ambiente realiza 50 investigaciones por depredar la campiña
Fiscalía del Medio Ambiente realiza 50 investigaciones por depredar la campiña

En el recuerdo va quedando como una imagen fotográfica aquella campiña que alguna vez caracterizó a la ciudad. El crecimiento urbano desorganizado, apuró la desaparición de cientos de miles de metros cuadrados, sin tomar en cuenta las normas que se dictaron para su protección.

Los municipios distritales poco o nada hicieron para detener esta depredación, hasta ahora, que las cosas comienzan a tomar otro rumbo. La coordinadora de la Fiscalía de Medio Ambiente de Arequipa, Carolina Cáceres, informó que en solo dos años se ha duplicado las denuncias por el uso indebido de tierras agrícolas, de 29 casos registrados hasta el 2013 , ahora existen 50 investigaciones en la vía penal. En todos los casos la constante es el reemplazo de áreas verdes por fierro y asfalto.

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Al analizar los factores que contribuyeron a esta terrible devastación, la magistrada sostuvo que se debe a múltiples factores; el desinterés de las autoridades en cuidar y hacer respetar las normas, y los intereses económicos de particulares.

NORMAS. En el año 2006, la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA) aprobó la ordenanza municipal N° 452 que prohibía el cambio de uso de las tierras agrícolas y habilitación para zonas urbanas, mientras no exista el Plan de Desarrollo Metropolitano (PDM), documento vital para determinar el crecimiento urbano de la ciudad.

El cambio de uso de un terreno agrícola se sujeta ahora a términos más estrictos, por lo mismo, la evasión es notoria y sancionada. En los procesos de investigación a cargo de la Fiscalía del medio Ambiente, ninguno de los demandados siguió el trámite. Están principalmente relacionados con terrenos de Sachaca, Socabaya, Cayma, Paucarpata y José Luis Bustamante y Rivero.

“Tenemos de todo, gente que sin contar con cambio de uso, ni habilitación y sin licencia compra el terreno, no le dice nada a la municipalidad y empieza a construir, o tierras que son zona agrícola, pero que la municipalidad dice que es zona habilitada”, señaló.

Pero ante la carencia de vivienda, la MPA promulgó la ordenanza N° 667, que señala que solo pueden ser habilitadas aquellas zonas declaradas como islas rústicas y cumpliendo ciertos requisitos, como que el predio no puede ser mayor a 10 mil metros, tiene que estar rodeado por viviendas, tiene que tener factibilidad de servicios, entre otros, indicó. “Pero, hasta ahora, nadie cumple las normas”, refutó.

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Áreas críticas. Los casos se registran en su mayoría en Sachaca, Socabaya, Cayma, Hunter, Paucarpata y José Luis Bustamante y Rivero, así como en La Joya, donde se ha detectado que se quieren realizar proyectos inmobiliarios que no tienen factibilidad, señaló. “En Sachaca y en cada lugar se está comprometiendo de 10 hectáreas a más”, señaló.

Obras que se dan por el puente San Isidro, la calle Fernandini, y todo lo que está frente al parque Lambrani, porque esta zona está en el nuevo plan director, está considerada como parque para forestación.

“En La Joya se habla de casa campo y eso no existe, estamos hablando de una expansión urbana ahí en área agrícola y no es compatible con zona residencial. La gente piensa que con la casa campo se colabora con el medio ambiente, pero no es así, más bien el área urbana deja más campo para el área verde , ahí sí estarías colaborando”, dijo.

DAÑO SIN REPARAR. De los 50 procesos entablados, 10 cuentan con sentencia efectiva ordenándose el pago de una reparación civil de hasta 240 mil soles. No obstante, para la fiscal eso no es suficiente, pues el daño ocasionado no puede ser reparado. “El Poder Judicial solo dispone el pago de una indemnización más no ordena la demolición de la construcción”, acotó.

Es por eso, que la Fiscalía del Medio Ambiente presentó una casación a la Corte Suprema para que ordene que en todo proceso por uso indebido de tierras agrícolas la inmediata demolición, muy aparte del pago económico que debe otorgarse a favor del Estado.

En tanto no ocurra lo contrario, solo quedará mirar que poco a poco desaparezcan estos espacios que proveen de aire limpio.