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Huancayo: Evangélico torturó a niña por dos horas antes de matarla

Luego de ingresar a la vivienda, la menor permaneció viva solo dos horas.

Huancayo: Evangélico torturó a niña por dos horas antes de matarla

Huancayo: Evangélico torturó a niña por dos horas antes de matarla

14 de Julio del 2017 - 09:01 » Textos: Rosario Rodriguez » Fotos: Cortesía

Este sería el video que terminó por descubrir la identidad del asesino de la pequeña Guisell, la niña de 8 años que fue ultrajada y victimada a golpes en Huancayo.

Las imágenes corresponden al día en que la niña desapareció. Una cámara de seguridad de un hotel captó el hecho.

En él se ve cómo Guisell llega acompañada de Fernando Matos Páucar (37), quien la convenció prometiéndole una muñeca. Tarde la niña se da cuenta de que algo malo podría pasarle, una vez en la entrada de la casa es obligada a ingresar al lugar donde funciona un templo evangélico. 

Al cerrarse la puerta la pequeña está sentenciada, el hombre abusó sexualmente de ella y la molió a golpes con una piedra de mortero. Sin embargo el certificado de necropsia  confirmó que fue un golpe en el estómago (que también podría haber sido de una patada) lo que le quitó la vida

No se conmovió, ni alteró, cuando vio que la turba bloqueaba la carretera y pedía que le den muerte, Fernando Matos Paucar, permanecía sereno. Para evitar que sea linchado los policías le pusieron una chompa negra, una gorra de policía y un chaleco antibalas, solo así pudieron burlar a la enardecida turba que quería ajusticiarlo. El acusado de ultrajar sexualmente y matar a golpes a la pequeña Guissell  (8) fue llevado hasta Huancavelica para luego ser trasladado a Huancayo.

TERRIBLE. Desde su captura, Fernando Matos, con tranquilidad relató a sangre fría detalles del horrendo crimen.

El resultado de la necropsia corroboró lo que el detenido relató, la menor tenía signos de asfixia y golpes, sin embargo murió por una hipobolemia (hemorragia interna) provocada por una laceración hepática por un golpe con un objeto contundente duro que podría haber sido la piedra del mortero o patada.

Según el evangélico, luego de ofrecer regalarle una muñeca, la pequeña Maryori le siguió a su cuarto del jirón Arequipa N° 429 en el distrito de Chilca en Huancayo, donde la tuvo viva un promedio de dos horas, luego la mató porque hacía bulla (lloraba y gritaba).

El viernes 7 de julio entre las 13:00 y 14:00 horas, sacó el costal con el cadáver de la niña para tomar un taxi y llevar el cadáver hasta Casma (Izcuchaca). Ese día cuando colocaba el bulto en la maletera, por el olor a cadáver, el taxista le preguntó qué llevaba y éste les respondió “una alpaca muerta’. Luego almorzó, y abordó un bus para regresar a Huancayo. Hoy jueves el juez decidirá la suerte del sujeto conocido ahora como ‘El Demonio de Chilca’. 

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