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El conde de Montecristo

​Alejandro Dumas escribió una de mis novelas favoritas, en la que aborda como ninguna otra la traición, la justicia, la venganza y el perdón. Resulta increíble que una novela de 1844 tenga tanta vigencia.

15 de Septiembre del 2016 - 02:04 Luis Alfonso Morey

Alejandro Dumas escribió una de mis novelas favoritas, en la que aborda como ninguna otra la traición, la justicia, la venganza y el perdón. Resulta increíble que una novela de 1844 tenga tanta vigencia.

La historia da cuenta de la vida de Edmond Dantès, un joven con buena fortuna, quien genera los celos y envidia de personajes de mala entraña que logran levantar falsas imputaciones y destruirlo. Lo acusaron de bonapartista, fue arrestado y encarcelado por siete años. Dantès rezó a Dios por su liberación, pero por momentos intentó suicidarse. Cuando estaba a punto de morir, recuperó la voluntad para vivir al escuchar el sonido que producía otro prisionero al cavar un túnel para escapar. No perdió la fe.

En su larga reclusión aprendió historia, matemáticas, lenguaje, filosofía, idiomas, física y química. Logró juntar las piezas de la historia que lo condenó a su injustificada penuria y se comprometió a poner las cosas en su lugar.

Al recuperar su libertad, descubrió que todos los que lo traicionaron habían triunfado en la vida; Fernando se había convertido en un conde, Danglars en un barón y en el banquero más rico de París, y Villefort en el procurador del Rey. Dantès -convertido en el Conde de Montecristo- cumplió con hacer justicia con cada uno y recuperó a su mujer. En el libro se pone de manifiesto el peso de la verdad, la justicia y la verdadera amistad. Para quienes quieran comprender lo que pasa en la política, es un libro aleccionador.

Luis Alfonso Morey

Luis Alfonso Morey