POR: SARKO MEDINA
Demostrando que se pueden crear sagas distópicas exitosas, el escritor amazónico conversa sobre su producción actual.
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Poldark, publicaste tres entregas de “Pandemia Z”. ¿Habrá una cuarta entrega? Actualmente me encuentro trabajando en “Pandemia Z: Resistencia”, una historia que abarca distintas ciudades del Perú, dentro del universo de Pandemia Z, y que me ayudará a cerrar varias brechas de las entregas anteriores, además, preparará el terreno para la quinta entrega. Adelanto que será una historia que tomará veinte años y describirá una ruta desde Iquitos hasta Lima. Con un protagonista principal, el cual tiene un gran significado personal.
“FuturA”, muestra de ciencia ficción amazónica: ¿Qué aporta la Amazonía al género? La visión de FuturA reúne a diez plumas amazónicas que abordan el ecofuturismo desde una perspectiva muy íntima, cercana y palpable sobre los problemas que afronta la selva peruana. La Amazonía es rica en su mitología y, de cierta forma, la visión de los convocados entremezcla la ciencia ficción, la preservación de la naturaleza y, a su vez, conserva cierto misticismo intrínseco propio de la idiosincrasia selvática. Una amalgama destacable por el particular uso de los elementos narrativos y los novum elegidos y cómo han sido usados. Además, abrió las puertas a más libros, de los cuales pronto tendremos novedades.
Eres psicólogo. ¿Qué aporta tu carrera a tus escritos de terror? Me gusta mucho armar los perfiles de mis personajes desde una visión psicológica coherente; considero que le aporta realismo y capas, humanidad con la que cualquiera puede identificarse. Juego con elementos que tocan fibras de los terrores primitivos, aquellos almacenados en nuestra amígdala cerebral; por lo tanto, las reacciones de mis personajes ante determinadas situaciones son específicas de su perfil, de una respuesta no basada en la reacción, sino en la construcción disfuncional de la personalidad.
¿Qué le falta a la ciencia ficción y al terror peruano para tener un público masivo? Difusión en espacios que alcancen efectivo; más institucionalización sería: más congresos, más coloquios, que se rompa el mito de que todo lo que se hace afuera es “superior”, es decir, homologar y categorizar debidamente lo producido. Por ende, se necesita mayor rigurosidad en lo que respecta a la calidad de las creaciones literarias, incluyendo también a los opinadores que usan sus redes para reseñar lecturas, sin preferencias que resten credibilidad. Creo que es necesario no hablar de la literatura de terror o ciencia ficción como algo aislado, como una subcapa, sino discutir desde lo alturado, con profundidad, contemplando a la literatura de género como lo que es: literatura y ya.
¿Qué tan distintas se sienten hoy las ficciones distópicas después de vivir una pandemia real? Siento que mis historias no fueron afectadas directamente por la pandemia porque usualmente funciono a través de ideas o propuestas que me llegan o nacen, y mi trabajo trato de hacerlo de forma muy introspectiva, rebuscando en mis propios recursos, vivencias personales o recopiladas. La pandemia fue un hito, pero las emociones humanas estuvieron antes y después y seguirán siendo una constante sin importar cuántos eventos mundiales ocurran. El encierro me dio más tiempo para escribir, corregir y mejorar, pero no siento que haya influido directamente en los temas que trato o el estilo que fui desarrollando.
PERFIL
Poldark Mego. Autor de “Pandemia Z: Supervivientes” (2019), “El Domo, historias distópicas” (2020), “Pandemia Z: Cuarentena” (2021), “El libro del Erebo, cantares desde el abismo” (Editorial Cthulhu, 2022), “Horrores cósmicos” (2022), “La casa que se incendió” (2023) y “Pandemia Z: Asedio” (2025).
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