La Municipalidad Distrital de Paracas, en la provincia de Pisco, se encuentra bajo la estricta supervisión del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) debido a su presunta incapacidad para gestionar correctamente los residuos sólidos de la localidad.
Esta intervención se centra en el botadero ubicado en el km 9.5 de la carretera Santana Chiri, un sitio que diariamente recibe aproximadamente 21 toneladas de basura y que representa un riesgo directo para la salud de la población y el medio ambiente.
Falencia en manejo de residuos
El historial de irregularidades en la gestión de residuos en Paracas se remonta al año 2022, durante la gestión de la exalcaldesa Rosario Ramírez Gamboa. En aquel momento, se descubrió que la municipalidad incineraba grandes cantidades de basura en un área de más de 13,000 metros cuadrados, dentro de un terreno crítico cuya extensión total es de 23,7 hectáreas.
Frente a esta situación, el OEFA impuso sanciones equivalentes a 2,00 UIT debido a la omisión de reportes de emergencia y la falta de transparencia por parte de la administración municipal. Sin embargo, los incidentes continuaron, evidenciando un patrón de negligencia grave en el manejo de los residuos.
Actualmente, bajo la administración del alcalde Omar Bohórquez Huertas, el botadero de Paracas sigue presentando serios problemas ambientales y sanitarios. El OEFA ha identificado la presencia de vectores —insectos y animales que pueden transmitir enfermedades—, quema recurrente de residuos, emisión de humareda y segregación informal de basura por parte de recicladores y chatarreros.
Esta situación convierte al botadero en un foco potencial de infecciones y otras enfermedades, mientras que los vecinos sufren los efectos del mal manejo de los desechos, incluyendo olores fétidos y contaminación visual.
Ante esta problemática, el OEFA ha establecido cuatro medidas preventivas urgentes, obligando a la municipalidad a ejecutar trabajos de fumigación, compactación y cobertura de los residuos sólidos.
Estas acciones buscan mitigar los riesgos de propagación de enfermedades y controlar la contaminación ambiental que genera la quema de basura. La jefa de la oficina del OEFA en Ica, Jackeline Mencia, indicó que la supervisión será constante hasta que se garantice que no se produzcan más incendios en el botadero y que la municipalidad cumpla con las normas ambientales vigentes.
El botadero de Paracas no solo representa un riesgo sanitario; también evidencia un problema de gestión y planificación municipal. La falta de políticas efectivas para el manejo de residuos ha llevado a que los ciudadanos estén expuestos a humo tóxico, contaminación de suelos y otros.
VIDEO RECOMENDADO
Pisco: OEFA mantiene vigilancia sobre la Municipalidad de Paracas ante quema de basura
Quema recurrente de residuos, emisión de humareda y segregación informal