Tras la detención de David Vásquez Vílchez, alias “Chato David” o “Petrolero”, señalado por la Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada (Fecor) de Lambayeque como presunto líder de la banda “Los Piratas del Asfalto”, el expediente judicial que sustentó el operativo revela detalles sobre cómo habría funcionado esta organización dedicada al robo y hurto de vehículos en Chiclayo.
Perjuicio
La investigación a cargo de los fiscales Juan Mogollón Castillo y Jhonantan Díaz Calderón sostiene que la presunta banda habría operado de manera continua desde 2025, con una estructura jerarquizada y una logística destinada a sustraer vehículos, ocultarlos en “caletas” y obtener ganancias mediante su venta por partes o negociando su devolución a cambio de dinero.
El Ministerio Público estima pérdidas cercanas a S/ 500.000, producto de diversos robos, hurtos y casos de receptación agravada registrados entre 2025 y 2026, según información a la que accedió Correo.
La Fiscalía sostiene que las principales víctimas fueron ciudadanos que utilizaban sus vehículos como herramienta de trabajo, mientras que el accionar de la organización también habría generado un impacto en la seguridad ciudadana debido al uso de armas de fuego, vehículos de apoyo y una estructura que, según el expediente, tenía capacidad para continuar operando.
Ayer, junto a “Petrolero” fueron detenidos Julio César Vásquez Vílchez (“Lupi”), Carlos Joel Peña Reinoza (“Pollo Gordo”), Carmen Reyna Gallardo Santa María (“Chueca”) y Fernando Mijatovic Córdova Vílchez (“Nando”). También se detuvo a dos personas en flagrancia, entre ellas un menor de edad.
Así operaban
Según la investigación, David Vásquez Vílchez habría ejercido el liderazgo, planificando los hechos delictivos, proporcionando la logística, facilitando armas de fuego, coordinando los desplazamientos y gestionando las denominadas “caletas”, lugares donde se ocultaban los vehículos robados.
Los demás investigados habrían cumplido funciones como conductores, ejecutores, vigilantes o “campanas”, marcadores y responsables de trasladar o esconder las unidades sustraídas.
De acuerdo con el expediente, los presuntos integrantes identificaban previamente la unidad que sería sustraída. Mientras uno permanecía vigilando para alertar sobre la presencia de policías o vecinos, otro utilizaba una herramienta metálica tipo “T” para violentar la chapa de contacto y el seguro del timón. Paralelamente, un automóvil o motocicleta de apoyo esperaba para facilitar la huida.
Posteriormente, los vehículos eran trasladados hacia viviendas o cocheras utilizadas como “caletas”, donde permanecían ocultos hasta definir si serían vendidos por partes o entregados nuevamente a sus propietarios a cambio de dinero.
El negocio
Uno de los primeros casos descritos en el expediente ocurrió en octubre de 2025. De acuerdo con la investigación, entre el 17 y 19 de octubre fue robado un vehículo Chevrolet y posteriormente se iniciaron coordinaciones para su devolución. La Fiscalía sostiene que el 20 de octubre los integrantes de la banda se trasladaron hasta la cevichería “El Cevichón”, en la Cruz de la Esperanza, para reunirse con el agraviado y concretar la entrega del vehículo a cambio de S/ 4 500.
En esta diligencia, según el Ministerio Público, habría participado David Vásquez Vílchez, alias “Petrolero”, mientras que Carlos Joel Peña Reinoza, alias “Pollo Gordo”, habría facilitado su mototaxi para trasladar a los integrantes hasta el lugar de la negociación.
El expediente también registra otros dos casos ocurridos en febrero de 2026. El primero corresponde al 7 de febrero, cuando, según la información proporcionada por un agente encubierto, los integrantes de la organización habrían realizado el “transe” de una motocicleta Bajaj, de placa 6340-1K, hurtada el 3 de febrero.
La Fiscalía sostiene que el propietario entregó aproximadamente S/ 3.000 para recuperar su vehículo. Luego de recibir el dinero mediante terceros, los presuntos integrantes habrían dejado abandonada la motocicleta en inmediaciones del parque Miraflores, en el distrito de José Leonardo Ortiz, donde posteriormente fue ubicada por la Policía y devuelta a su propietario.
Dos días después, el 9 de febrero de 2026, se habría registrado un hecho similar con un automóvil Kia Río Sedán, color azul, de placa ADB-175. Según el acta fiscal, el propietario habría pagado alrededor de S/ 5.000 para lograr la devolución del vehículo hurtado el día anterior.
Tras recibir el dinero, siempre según la hipótesis fiscal, los presuntos integrantes de la banda habrían abandonado la unidad en inmediaciones de la Panamericana Norte y la calle Villa de Periodistas, frente al pueblo joven Cruz de la Esperanza. Luego, la PNP halló el vehículo y lo devolvió a su dueño.
Prueba
Según los reportes de la Fiscalía, entre enero y octubre de 2025 David Vásquez registró 594 comunicaciones con Julio Vásquez Vílchez.
“Los Piratas del Asfalto”: banda robaba vehículos y cobraba por devolverlos en Chiclayo
La Fiscalía sostiene que la organización liderada por David Vásquez Vílchez, alias “Chato David”, operaba con caletas, armas y una red dedicada al hurto de unidades y al cobro de dinero para su recuperación.