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Más de 38 mil hectáreas de cultivos de mango y arroz del valle de San Lorenzo, en el distrito de Tambogrande, región Piura, se encuentran en situación de vulnerabilidad ante las lluvias intensas previstas por los posibles efectos del fenómeno El Niño. La situación genera preocupación entre los agricultores, que temen pérdidas económicas y daños en sus cosechas.
Según información difundida por la Agencia Andina, unas 3,000 hectáreas de arroz de la campaña chica y más de 35,000 hectáreas de mango podrían resultar afectadas si las precipitaciones comprometen los campos agrícolas y la infraestructura hidráulica.
El presidente de la Junta de Usuarios del Sector Hidráulico San Lorenzo (Jushsal), Miguel Castillo Vera, advirtió que los productores enfrentan un escenario complejo y solicitaron una mayor intervención del Gobierno para prevenir daños en una de las principales zonas agrícolas de Piura.
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Agricultores de San Lorenzo piden apoyo al Midagri
Castillo Vera señaló que los agricultores necesitan respaldo económico y asistencia técnica del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) para fortalecer los trabajos preventivos en el valle.
Entre las principales necesidades mencionó la disponibilidad de maquinaria pesada, la limpieza de canales y drenes, así como la atención de puntos críticos que podrían verse afectados durante las lluvias intensas.
El dirigente sostuvo que estas intervenciones son necesarias para proteger las áreas de cultivo y reducir el riesgo de inundaciones que puedan perjudicar la producción agrícola.
Junta de Usuarios limpia canales con recursos propios
Ante la demora en las transferencias de recursos estatales, la Jushsal inició trabajos de descolmatación y limpieza de canales y drenes estratégicos utilizando fondos propios.
Sin embargo, Castillo Vera advirtió que el presupuesto disponible es insuficiente para cubrir las necesidades de prevención frente a las precipitaciones que podrían registrarse en los próximos meses.
La preocupación también alcanza a los agricultores que financiaron sus campañas mediante préstamos bancarios o créditos de terceros, debido a que una eventual pérdida de las cosechas podría dificultar el cumplimiento de sus obligaciones económicas.
Producción de mango en Piura podría caer hasta un 85 %
El panorama también es preocupante para los productores de mango. De acuerdo con las estimaciones de Miguel Castillo Vera, la campaña actual del valle de San Lorenzo alcanzaría apenas entre el 15 % y el 20 % de la producción habitual.
De cumplirse esta proyección, la caída sería de entre el 80 % y el 85 % respecto de una campaña normal.
Esta reducción podría afectar los ingresos de los agricultores y disminuir la cantidad de fruta disponible para los mercados de exportación.
Además, una menor cosecha tendría posibles consecuencias sobre el empleo temporal, especialmente durante las labores de recolección, selección y empaque del mango, actividades de las que dependen numerosas familias de la zona.
Exportaciones y empleo agrícola podrían verse afectados
La producción de mango constituye una de las principales actividades económicas del valle de San Lorenzo, donde participan agricultores, trabajadores de campo y empresas vinculadas a la comercialización y exportación de fruta.
Una disminución considerable de la cosecha podría reducir las oportunidades de trabajo durante la campaña y afectar los ingresos de los productores que ya realizaron inversiones en sus parcelas.
A ello se suma el riesgo de que las lluvias intensas ocasionen daños en caminos agrícolas, canales de riego y sistemas de drenaje, lo que dificultaría el desarrollo de las actividades productivas.
Productores solicitan intervención urgente del Gobierno
Frente a este escenario, la Junta de Usuarios del Sector Hidráulico San Lorenzo pidió al Ejecutivo atender con prioridad las necesidades de los agricultores de Tambogrande.
La organización considera necesario ampliar la limpieza de drenes, reforzar los canales de riego y movilizar maquinaria pesada hacia los puntos vulnerables antes de que se presenten precipitaciones de mayor intensidad.
Los productores esperan una respuesta del Midagri que permita fortalecer las labores de prevención y reducir las posibles pérdidas agrícolas.
Las más de 38 mil hectáreas mencionadas corresponden a superficies en situación de riesgo y no a cultivos que ya hayan sido destruidos por las lluvias. La magnitud de las eventuales afectaciones dependerá de la evolución de las condiciones climáticas y de las medidas que se ejecuten en el valle.
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