Amanda Miguel ya perdió la cuenta de hace cuantos años no visita Perú, sin embargo, sabe que por estas tierras tiene un público fiel que, a pesar del tiempo y la distancia, se ha encargado de mantener vigentes sus baladas. Esas canciones que llevan como estandarte la traición, el desamor y que tienen su sello indiscutible, la cantante las pondrá a consideración de su público el próximo 21 de noviembre, día en el que ofrecerá un esperado concierto en el Parque de la Exposición.
“Siento que es una bendición divina que una canción quede en el gusto del público y que, después de 46 años de carrera, yo siga vigente con tantos seguidores escuchando mi música”, dice a Correo la artista argentina nacionalizada mexicana. “Las plataformas digitales han sido una gran ayuda, pues permiten que los jóvenes descubran mi trabajo y que podamos estar en contacto con todo el mundo al mismo tiempo”, agrega.
¿Qué elementos consideras que debe tener una balada para que sea atemporal y trascienda a las modas?
Debe tener mucha realidad con lo que la gente vive diariamente y una comunicación directa con lo que sienten en su corazón. También es fundamental la melodía, porque si esta no transmite, la letra mucho menos. El dolor, el amor y el desamor son iguales en cualquier época; eso no pasa de moda, como tampoco pasa de moda la mentira.
Hoy, la gente busca lugares para llorar y cantar por el despecho, y nunca falta “Él me mintió”.
Y es por eso que me han bautizado como la “reina del despecho”. Yo empecé en los años 80 con canciones como “Así no te amará jamás”, que hablan de la traición y de la realidad de las cosas, que ahora todos hablan y cantan.
Cuando trabajabas con tu esposo, Diego Verdaguer, ¿qué debía tener una canción para que decidieran grabarla?
Formábamos una mancuerna creativa entre Diego, yo y Graciela Carballo, todos compartíamos el proceso, por eso, las canciones están escritas a mi medida, tienen mi rango y mi personalidad. Incluso a otras grandes artistas les cuesta cantarlas porque están hechas específicamente para mí.
Tras la muerte de Diego, tu esposo, ¿cómo transformar ese dolor para continuar tu carrera con más fuerza?
La vida te va marcando caminos y, ante algo así, no hay vuelta atrás. Me sostuve en mi fortaleza y mis ganas de seguir adelante, porque no sirvo para ser una víctima o esconderme debajo de la mesa, a mí me gusta confrontar todas las situaciones.
La vida continúa...
Hay que aprender a soltar, no ha sido fácil, me dolió muchísimo no tener a Diego físicamente conmigo y a mi hija también le afectó, pero él sigue estando con nosotros. Tengo mucha fe en Dios y creo que todos vinimos a aprender lecciones.
La ausencia está, pero hay que integrarla y avanzar.
Así es, y con orgullo también. Se puede llevar la pérdida en el corazón sin tanto dolor, porque la persona que se va también lo siente. A Diego no le hubiera gustado jamás que yo dejara de cantar.
Y fue por eso que apenas terminada la pandemia emprendiste una nueva etapa en tu carrera, regresando a las giras sin Diego Verdaguer.
El empresario que había comprado la gira cuando fue lo de la pandemia no quería que le devolviera el dinero tras la partida de Diego. Yo le pedí que no me apurara porque no podía salir a cantar; apenas lo hacía me ponía a llorar, y cuando lloras se hace un nudo en la garganta. Al final, nos hicimos a la idea y cuando se podía hacer shows ya quería que saliéramos. Hicimos una gira preciosa con un holograma de Diego y Ana Victoria, que también canta. Nos dimos mucho valor juntas
Y ahora nadie te para...
Después empecé a hacer giras yo sola porque mi hija tuvo a su bebé. Tengo un nieto de casi cinco años, que es el tiempo que Diego se fue. Es un niño hermoso con el que voy a cantar en mi próximo disco una canción muy bonita llamada Me haces bien. Lo invité a cantar para el Día del Padre.
¿Eres un referente, qué podrías decirles a esas chicas jóvenes que te admiran y que quizás piensan que la balada romántica ha perdido espacio frente a ritmos de moda?
A mí me gustan, cantan precioso. Viene una generación joven con mucho talento y capacidad, y yo las apoyo. Mi hija Ana Victoria canta hermosísimo, y también están Belinda, Karol G, Danna Paola, Mon Laferte, son grandes artistas con mucha personalidad y voz. No soy celosa ni envidiosa; amo a las chicas que tienen una carrera bien hecha por delante y me siento en la obligación de apoyarlas.
Posees un registro vocal que se mantiene con los años. ¿Algún secreto o disciplina para conservarlo?
Realmente siento que mi voz es un don divino, no tengo un secreto especial, pero sí soy disciplinada: vocalizo y me preparo siempre antes de un show para conservar la voz, porque si no se trabaja, se va haciendo más chiquita.
Si tuvieras que definir tu vida actual o resumirla con el título de una de sus canciones, ¿cuál elegirías?
Es muy difícil, es como si me pidieras elegir entre mis hijos. Cada una de mis canciones tiene su sello y las amo todas. Me encanta cantar Así no te amará jamás, Una vez más, Como un títere o El gato y yo. No tengo una preferida. .
Amanda Miguel, cantante y compositora: “Es una bendición que después de 46 años de carrera siga vigente” (Entrevista)
La legendaria intérprete de “Él me mintió”, entre otros éxitos, habla con Correo sobre su carrera, que marcó una pauta con temas de amor y despecho que siguen sonando como el primer día