La exitosa carrera de Bárbara Torres en el humor le otorga toda la autoridad para discutir sobre cómo ha evolucionado la comedia en los últimos años. La popular “Excelsa” de La Familia P. Luche, personaje que la acompaña inexorablemente, reflexiona con Correo acerca de cómo la sensibilidad del público actual ante las propuestas humorísticas se ha transformado debido a la inmediatez y retroalimentación constante de las redes sociales.
“Yo creo que el humor es siempre un reflejo de la sociedad y va evolucionando según lo que ocurre socialmente. Lo que pasa hoy, es que antes no existían las redes sociales, por lo que no sabías lo que opinaba la gente; veías lo que se hacía y nadie opinaba. Pero ahora todo el mundo lo hace, escuchas más al público y entendemos qué quieren, qué no, qué les gusta, qué no y hasta qué les afecta”, dice la actriz que este 7 de noviembre protagoniza en Lima la comedia “Las mujeres aman a los ...?”, junto a Óscar Rubí, en el auditorio del Colegio Alfonso Ugarte en San Isidro.
¿Definitivamente hay un tipo de humor que ya está descartado?
Siento que son épocas y no algo definitivo, porque hay público para todo: gente que aguanta vara, público más sensible y espacio para todos en la vida.
En redes sociales, circulan secuencias de La Familia P. Luche y la gente opina: “esto ya no se podría decir hoy”. ¿Si volvieran, podrían presentar ese tipo de humor?
Los que hacemos comedia somos transgresores y mostramos lo que pasa en la sociedad. Reconozco que hay cosas de La Familia P. Luche que hoy son ‘superfunables’, pero son personajes que estuvieron creados en su época. La esencia de los Peluche es ser transgresores y decir lo que piensan.
Entonces, no habría forma de bajarle un poco el tono a lo que hacen y dicen los personajes. Si les quitas esa esencia a los P. Luche no sé cómo funcionaría, y la verdad, no sé si volveremos a hacerlo o no. Está comprobado que cuando le quitan la esencia a un personaje la gente no se engancha, termina desconociéndolos.
En las obras de teatro o los espectáculos unipersonales, ¿crees que hay un poco más de libertad para ir por otros senderos del humor a diferencia de la televisión?
Un tipo de comedia es la que se hace en el teatro, otro en un bar, otro en presentaciones particulares y otro para niños o familias; en cada lugar el humor tiene sus límites. En el teatro sí puedes decir cosas que en la televisión no se dicen, pero eso ha sido de toda la vida porque la televisión es masiva y debes cuidar si hay un niño mirando, mientras que en el teatro controlas más a quién le llega el mensaje.
Ingresaste al terreno de los realities de convivencia que genera un desgaste emocional en los participantes, ¿volverías a participar en uno?
Hay realities con distintos enfoques: MasterChef es súper amoroso, hay otros que son de riesgo y La Casa de los Famosos, que es totalmente psicológico. De este último, por contrato, no puedo hablar mucho, pero hay estrategias de producción que te desgastan emocionalmente y no sé si volvería a entrar; lo que se hace con tu imagen, no hay vuelta atrás.
Al parecer tu experiencia no fue muy grata.
Tengo 55 años, no tengo ganas ni energía para esos horarios tan pesados y ese desgaste emocional. Tal vez pensaría en uno de cocina, pero en general no volvería a hacer un reality de convivencia.
Vuelves al Perú, donde estuviste un buen tiempo grabando Junta de Vecinos. ¿Qué recuerdos tienes y qué expectativa con la comedia que vas a presentar?
Amo a Perú y a su gente. Junta de Vecinos fue una hermosa experiencia en mi carrera gracias al productor Miguel Zuloaga. A lo único a lo que le tengo miedo es a la comida porque engordé muchísimo. Tengo mucha expectativa con la obra que presentaremos, que explora en tono de comedia el enigma detrás de la atracción que algunas mujeres sienten hacia hombres con actitudes cuestionables. Una puesta en escena que les ofreceremos con mucho cariño.
Bárbara Torres, actriz: “El humor es siempre un reflejo de la sociedad” (Entrevista)
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