El estadounidense Bello Nock, leyenda viva del circo contemporáneo, conversó con Correo días antes de su llegada al Perú como invitado estelar de la segunda edición de Pulso 2026, Festival Internacional de Circo. El evento que se desarrollará en la Explanada Olguín del 10 al 13 de julio, reunirá a más de 100 artistas de 20 países para disputar el Pulso de Oro, el máximo reconocimiento de las artes circenses de la región.
“Una parte muy importante de mi formación artística ocurrió en México con el Circo Atayde a comienzos de los años noventa, así que adoro al público latino. Los mexicanos vivían el circo con muchísima pasión. Hablo español con fluidez y disfruto mucho el idioma, la cultura y la gastronomía, así que tengo muchas ganas de descubrir las similitudes y diferencias de México con el Perú. También me entusiasma la energía que Pulso está generando alrededor del circo peruano”, dice Nock.
Provienes de una de las dinastías circenses más importantes del mundo. ¿El apellido Nock abre puertas o impone la obligación permanente de no fallar?
No lo creo. Al final cada uno debe abrirse camino por sus propios méritos. Claro que estoy muy orgulloso de mi herencia circense, pero siempre fue mi pasión personal la que me impulsó. Mi esposa decía que nuestros hijos no debían sentirse obligados a continuar la tradición. Yo nunca me sentí presionado; simplemente estaba en mi sangre. Desde muy pequeño crecí rodeado de grandes artistas y muchos de ellos eran miembros de mi propia familia. Esa experiencia me permitió absorber esa tradición mientras encontraba mi propio camino.
¿En qué momento comprendiste que tu vida no era simplemente una elección libre, sino parte de un legado artístico con expectativas muy definidas?
Creo que nadie puede hacer algo con verdadera alegría si siente que no lo eligió. Vengo de un legado artístico muy fuerte, pero afortunadamente amo profundamente lo que hago. Siempre bromeo diciendo: “Mis padres nunca me obligaron a seguir sus pasos; solo me pidieron que lo intentara durante treinta o cuarenta años”. Pero para mí es solo un chiste, porque sinceramente no hay otra cosa que preferiría hacer con mi vida.
La revista Time te reconoció como uno de los payasos más importantes de Estados Unidos. ¿Qué significa ese reconocimiento en una carrera construida sobre el riesgo?
Sí, la revista TIME me incluyó entre los mejores artistas y entretenedores de Estados Unidos y me llamó “el mejor payaso de América”. Es una frase maravillosa para cualquier artista. Estoy profundamente agradecido por ese reconocimiento.
Posees récords Guinness en hazañas circenses de alto riesgo. ¿Qué te impulsa realmente a seguir llevando tu cuerpo al límite?
Era el menor de cuatro hermanos muy talentosos. En mi familia todos eran artistas destacados, así que encontrar una manera de sobresalir era un reto constante. Creo que desde entonces desarrollé esa necesidad de superar los límites. Además, sigo disfrutando imaginar nuevas ideas y, por supuesto, también disfruto la adrenalina.
Tu carrera también incluye participaciones en programas internacionales de televisión que te dieron proyección mundial. ¿Qué cambió cuando pasaste de la pista del circo a la pantalla?
La televisión permite que un artista llegue a un público imposible de alcanzar únicamente con las giras. Por ejemplo, mi participación en China’s Got Talent fue vista por cerca de mil millones de personas. Programas como ese generan oportunidades de trabajo en todo el mundo y un nivel de reconocimiento que difícilmente podría conseguirse de otra manera. Son una nueva fuente de impulso para la carrera de cualquier artista.
Después de décadas de carrera, récords Guinness, televisión internacional y presentaciones por todo el mundo, ¿qué te sigue motivando a arriesgar la vida sobre el escenario?
Simplemente sigo amando la carrera. Todavía tengo muchas ideas que quiero hacer realidad. También disfruto compartir mi experiencia con artistas jóvenes, como mi propia hija, que ha construido una carrera extraordinaria. Eso es precisamente lo que me entusiasma de Pulso: la energía de las nuevas generaciones. Ellos me inspiran y espero poder inspirarlos también. Es un encuentro muy importante
Bello Nock, acróbata y payaso estadounidense: “Desde niño desarrollé esa necesidad de superar los límites” (Entrevista)
La leyenda del circo mundial, considerado el mejor payaso acróbata del mundo, conversó con Correo sobre su oficio, antes de llegar a Lima como invitado de Pulso 2026, Festival Internacional de Circo del Perú