Con una trayectoria marcada por canciones que han acompañado historias de amor, despedidas y reencuentros, Coti se prepara para volver a Lima este 6 de noviembre.
El cantante y compositor argentino conversó con Correo sobre la vigencia de su propuesta musical y las experiencias personales que alimentan sus letras. Además, reflexionó sobre los cambios en la industria musical y la importancia de mantener una identidad propia en tiempos en los que las redes sociales parecen ganar terreno frente a la creación artística.
El artista se reencontrará con sus seguidores peruanos en el Centro de Convenciones Barranco, como parte de su Serenata Tour 2026.
—¿Qué significa para ti volver a encontrarte con el público peruano y qué recuerdos guardas de tus anteriores visitas?
Reencontrarme con el público peruano para mí es un privilegio, es un gusto que me doy en vida poder volver cada tres o cuatro años, o los que sean. Si pudiera, volvería todos los años. El público peruano es muy especial para mí, conocedor de mi música.
Y recuerdos, muchos, sobre todo de las primeras giras, los primeros conciertos. Me acuerdo de haberlos hecho con Jarabe de Palo, con esta banda de Pau Donés. Estuve haciendo un par de conciertos en Lima y Arequipa. Fueron varias visitas que hice. La última habrá sido hace tres o cuatro años.
Y muchas ganas, muchas ganas de volver ahora con mi banda, con esta gira y con un repertorio recargado de nuevas versiones, con unos músicos impresionantes. Así que tengo muchas ganas de que sea ya 6 de noviembre.
—¿Qué tipo de historias todavía te dan ganas de convertir en canción?
Todas las historias de relaciones humanas que voy viendo, escuchando y viviendo pueden ser parte de inspiración para escribir canciones. La vida misma es inspiración para escribir canciones. Luego, hay que buscar la forma de hacerlo de una manera cada vez más bonita.
Creo que esa búsqueda es la que tenemos los artistas: transformar incluso algunas experiencias que no son tan buenas o experiencias tristes, y tratar de sacarles poesía y melodía a esas situaciones.
—La industria musical cambió muchísimo desde que comenzaste. ¿Qué te entusiasma de la manera en que hoy se consume y se crea música y qué te preocupa?
A ver, entusiasmarme... Yo creo que no es el mejor momento. Creo que se escucha música de una forma muy precaria, en teléfonos y por redes, y no se escucha música de una forma rica, excepto en los conciertos. Los conciertos sí siguen siendo los momentos donde mejor se vive la música, yo creo.
De todas maneras, hay muchos conciertos donde también hay mucho grabado. Pareciera que son una especie de videoclip en lugar de un concierto, donde cada noche es igual a la noche anterior y a la siguiente, y que tienen muy poca personalidad. Yo trato de buscar y hacer conciertos que sean diferentes, que tengan vida, que pasen cosas distintas. Esa es la búsqueda de mi gira.
—¿Qué ha cambiado en tu manera de entender la música desde aquellos primeros años hasta hoy?
Sigo siendo muy coherente con mis inicios, con mi forma de ver la música desde siempre. Creo que hay un hilo conductor entre mi primer disco y este último. Pasaron 10 o 12 discos, ya perdí la cuenta, infinidad de colaboraciones, infinidad de grabaciones y miles de conciertos.
Siento que, obviamente, siempre hay canciones nuevas o nuevas maneras de escribir y hacer canciones, pero, de todas maneras, creo que tengo un estilo bastante personal y asentado. Disfruto de esa forma de hacer música; es parte de mi personalidad.
—¿Qué importancia tienen actualmente los discos para ti, en una época en la que muchas veces las canciones se consumen de manera individual?
Eso es algo que no me divierte demasiado. Creo que los discos son importantes como obra más completa.
Creo que hay mucha haraganería ahora en los músicos y en los artistas, primero porque se sacan canciones que no deberían salir, porque no tienen absolutamente ningún tipo de contenido, riqueza ni interés.
Por otro lado, también se le está cediendo demasiado terreno a las aplicaciones, a la tecnología, a la inteligencia artificial y a un montón de situaciones que me parece que empobrecen la música y hacen que los artistas estén más preocupados por trabajar con las redes que en la música.
Entonces, me parece que eso hace que se empobrezca la música, el género musical y la canción. Quizás los artistas se van haciendo más expertos en manejar la cámara, en hacer chistes, en hacer challenges, en hacer este o aquel paso, pero menos expertos en hacer canciones, en hacer letras, en hacer música.
— ¿Qué cosas de aquel Coti que comenzó su carrera siguen intactas y cuáles tuviste que dejar atrás?
La ilusión sigue intacta, las ganas, el disfrute y la forma de conectarme con el mundo a través de la música. ¿Qué dejé atrás? Poca cosa. Quizás, el hecho de no poder elegir.
En algún momento fui papá muy joven y hubo un momento en el que tenía que trabajar y no podía elegir demasiado qué hacer, sino que tenía que hacer todo, absolutamente todo lo que se me acercaba. Y eso sí, creo que me di el lujo de empezar a dejar atrás las cosas que no sentía y que tenía que hacer por necesidad. Ahora puedo elegir lo que hago, los lugares donde voy y los conciertos que hago.
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Coti: “Los artistas están más preocupados por trabajar en las redes que en la música”
A pocos días de su regreso a Lima con el Serenata Tour 2026, el artista argentino habló con Correo sobre la inspiración detrás de sus canciones, cuestiona el protagonismo de las redes sociales en la música y reivindica el valor de la creación artística.