Yahaira Rosales Pérez, esposa del futbolista Eduardo Rabanal, decidió hablar tras presentar una denuncia por violencia familiar en la comisaría de Jaén, hecho que además selló el fin definitivo de su relación con el jugador.
El programa ‘América Hoy’ se comunicó con la denunciante, quien relató detalladamente el presunto historial de agresiones físicas y psicológicas que habría sufrido durante su convivencia con el futbolista.
“Habrían sido unas tres o cuatro veces que, no sé, me doblaba el brazo, me empujaba“, manifestó.
La víctima también admitió que, en el último incidente, la situación se desbordó y llegó a temer por su vida.
“Sí hubo ‘metidas de mano’, pero esta vez ya fue fuerte, porque esta vez me ahorcó. Yo veía su cara llena de cólera, donde me decía: ‘Me das mucha cólera’. Parecía que me quería matar”, agregó la joven.
Rosales se mostró visiblemente afectada al rememorar que estas agresiones ocurrieron frente a su hija menor: “Me metió un puñete en la cabeza y en el pómulo. Mi hija le pedía a gritos que me dejara; ella tiene solo cuatro años. Eso nunca se lo voy a perdonar”.
Además, la denunciante afirmó que el futbolista presentaría problemas con el alcohol y comportamientos asociados a los celos.
“Lo que pasa es que él es un celópata. Es demasiado enfermo... piensa que porque me llegaba un mensaje y yo me reía, ya le estaba haciendo algo y me reclamaba. Tiene problemas con el alcohol y se va... se va de largo”, sostuvo.
Asimismo, la todavía esposa del futbolista aseguró haber descubierto supuestas infidelidades: “Me empezaron a mandar capturas donde él es insistente con las mujeres”.
Posteriormente, la joven afirmó que personas del entorno del club ADA de Jaén, donde juega Eduardo Rabanal, habrían intentado convencerla de retirar la denuncia.
“Me ofrecieron dinero, pero se equivocaron conmigo. No voy a permitir que nadie se burle de mí. Ese hombre ya se ha burlado demasiado”, finalizó.
Esposa de Eduardo Rabanal tras denuncia por agresión física: “Parecía que me quería matar”
Yahaira Rosales Pérez afirmó que el futbolista enfrenta problemas con el alcohol y que solía reprocharle cada vez que recibía mensajes en su celular.