El próximo 18 de agosto, en la clausura del 27 Festival de Cine de Lima PUCP, Hernán Romero recibirá un merecido homenaje a su carrera que lleva más de seis décadas destacando en el teatro, cine y televisión. Sencillo, con la nobleza de esos caballeros de vieja estirpe que llevan el honor por delante, el primer actor peruano confiesa a Correo que su apuesta por el arte fue una decisión que tomó sin dudas ni murmuraciones.”Desde muy joven quise ser actor, y he luchado siempre por hacer trabajos dignos, honestos; respeto mucho lo que hago y me gusta también que respeten lo que yo entrego. Mucha gente piensa aún que esto no es una profesión, sino un juego”.
Siempre se ha hecho respetar como actor a lo largo de tantos años en el cine, teatro, televisión.
Yo lo he tenido siempre bien claro que mi trabajo es respetable. Respeto mucho lo que hago, respeto lo que doy, respeto al público, por eso trato de dar siempre lo mejor de mí y con toda seriedad.
Respeto es la palabra clave, en la televisión, por ejemplo, es llegar a tu horario, con el libreto aprendido, qué importante es la palabra respeto, ¿no?
Yo he trabajado en una telenovela con un actor joven, no voy a decir su nombre, es hijo de un amigo mío y llegaba sin libreto, y me decía préstame el tuyo, hasta que un día le dije,: sabes qué, ya me tienes harto, si vas a ser actor y quieres tomarlo en serio, tienes que venir con tu libreto, te saben actor y cómo te permiten venir sin libreto, por qué tengo que privarme del mío. El libreto es una herramienta del actor, nunca más volvió a pedirme mi libreto. No sé si seguirá en eso.
En el cine, en el teatro, en televisión, ¿Existe el papel chico o todos son importantes?
No hay papeles chicos, hay actores chicos. Se va a exhibir aquí en el Festival de Cine, una obra que se llama, “Muerto de risa”, una comedia, donde yo tengo una sola escena, pero no hay papel chico, hay actores chicos.
En estos tiempos siento que los jóvenes buscan el éxito rápido y la carrera artística es de resistencia.
A lo largo de mis 62 años de carrera he visto muchas caras nuevas, con muchas condiciones, con un gran futuro, ¿pero qué ha pasado?, no lo tomaron en serio y pasaron, un par de funciones, un par de actuaciones en un par de obras de teatro y después desaparecieron. En realidad, no se lo tomaron en serio y felizmente pasaron. En todas partes sucede lo mismo, hay gente que es una estrella fugaz, brillan en un momento y después se apagan.
Para quienes no han pasado por estudios de teatro, talleres y le han dado la oportunidad. ¿Qué importante es que empiece a prepararse?
Yo conocí a un actor joven que ahora está en México, que no me dejaba en paz, me crucificaba a preguntas, por momentos yo le decía, espérate, estoy estudiando ahorita te contesto, pero tenía una gran necesidad de saber. Y eso es bueno. Es un chico que se preparó sobre la marcha. Después estudió, tomó cursos, después perfeccionó las condiciones que tenía, pero tenía una gran curiosidad, una gran necesidad de saber, y una gran vocación por aprender, por crecer, y ahora es una figura.
Si tuvieras que dar un consejo a los que quieren seguir la carrera de la actuación, ¿qué les dirías?
Que no desconfíen, que sean ellos sus mejores hinchas, que no se desmoralicen si hay críticas, que sigan adelante, que sigan firmes en sus propósitos, y que no miren al costado. Porque fulano lo hizo, no, yo hago lo mío lo mejor que puedo y si al otro le va bien, en buena hora, que Dios lo bendiga, yo trataré de hacerlo lo mío siempre bien y con respeto. No hay edad para empezar, el gran maestro Luis Álvarez, comenzó cuando tenía 30 años y hoy es un maestro entrañable. Lo recuerdo todos los días porque todo lo que él hacía en el teatro era una lección. Su afecto por el teatro, su dignidad, la dignidad que ponía en el trabajo que hacía, el respeto que exigía y el respeto con el que trabajaba, fue un gran ejemplo.
Hernán Romero, actor: “en la actuación no hay papel chico, hay actores chicos”
El primer actor peruano recibirá un homenaje a su carrera en el 27 Festival de Cine de Lima PUCP, oportunidad para que hable con Correo sobre lo que significa su apuesta por las artes escénicas