“Bodas de sangre”, clásico de Federico García Lorca, significa para Lilian Schiappa un verdadero desafío actoral; no solo por el personaje que encarna, también por la propuesta escénica innovadora que busca democratizar el verso lorquiano mediante un lenguaje más cercano y dinámico.
”Es una apuesta moderna y arriesgada que busca que el espectador no se pierda, es un espectáculo integral con música, baile e incluso momentos de comedia. Respecto al verso, aunque respetamos la métrica, nos hemos tomado licencias para que sea más cotidiano y accesible para el público actual. Creo que Lorca estaría feliz, porque él era un hombre que rompía reglas y buscaba llegar a la gente de la manera más directa posible“ dice la actriz que es dirigida por Edgar Saba en la puesta en escena que se presenta en el Teatro Marsano.
“La Novia”, personaje icónico de García Lorca, está atrapada entre lo que la sociedad le impone y lo que ella quiere ser. ¿Siempre la mujer está en una situación de desventaja?
Definitivamente, hay cosas que han cambiado, pero aún hay mucho debajo de la mesa. Persiste un doble rasero social: a la mujer se la castiga por cosas que a un hombre ni se le critica. Aunque ya no nos casamos por obligación o estatus, todavía enfrentamos problemas como el acoso, la brecha salarial y la falta de respuesta del sistema institucional. Lo que sí ha avanzado es la conciencia de las nuevas generaciones y el uso de las redes sociales para denunciar lo que antes se sufría en silencio.
Tu anterior trabajo en teatro fue en “La Suite, una comedia disparatada, y ahora enfrentas un personaje dramático, muy intenso.
Es algo que desde que estudiaba actuación siempre busqué, la versatilidad en mi carrera. Esa búsqueda interior de nosotros los actores, que debemos estar abiertos y ser valientes para indagar desde todos los lugares emocionales para cambiar de un personaje a otro. “La Novia” es un rol maravilloso que cualquier actriz soñaría con interpretar.
No a cualquiera le ofrecen un personaje que pertenece a un clásico del teatro español. Es un reto enorme y un privilegio, recuerdo haber hecho el papel durante mis estudios en la universidad y siempre pensaba que algún día lo haría a nivel profesional. Ahora que se ha hecho posible estoy muy contenta, es un personaje que, además, a mí me ha retado como actriz. Siempre he tenido una conexión especial con Lorca, su poesía y su música.
Cada director tiene su estilo y forma de trabajo. ¿Cómo fue trabajar con Edgar Saba y qué referentes utilizaste para este montaje?
Yo había trabajado con otros directores que dejaron una impresión en mí desde chica, por ejemplo, Coco Guerra, y la verdad, para este montaje lo tomé como referente por el tema del cuerpo y un poco de la relación con la música. Con Edgar, el proceso fue distinto; nos apoyamos en un trabajo entre todos. Si bien la propuesta inicial de que fuera un estilo western vino de él, luego intervino el equipo del Teatro Marsano , creando una propuesta basada en lo que nosotros como actores generábamos en el escenario.
Esta es una obra clásica que se ha montado cientos de veces. ¿Tenían el reto de presentar una propuesta distinta?
La idea inicial de la productora era hacer algo más moderno y cotidiano para el público de hoy. Como actores, nos pareció vital porque los clásicos están para desestructurarse, repensarse y revisarse. Queríamos una versión renovada para que el público la reciba como lo necesita, sin cambiar el texto, sino armando una propuesta distinta.
¿Cómo abordaste tu personaje desde la perspectiva actual, considerando que estamos en el año 2026? Interpreté a la novia pensando en una chica de hoy, que está enamorada de alguien pero pronto aparece su ex. A partir de algo tan básico, se cuenta la historia poderosa de la lucha entre el deber y la pasión, además de otros temas como la culpa.
Bodas de Sangre reafirma tu pasión por la actuación y tu elección de vida.
Me ha hecho pensar nuevamente en el tema del deber y la pasión. Siempre he creído que es posible ser artista en el Perú; yo fundé mi escuela hace más de 13 años con ese motor. La obra plantea preguntas sobre dónde está el punto medio entre las pasiones y el deber. Yo creo que uno debe perseguir sus sueños, pero también he aprendido que soy una empresa, hoy, la visión ganadora para un artista es verse como un emprendedor.
Lilian Schiappa, actriz: “García Lorca estaría feliz, él era un hombre que rompía reglas”
La actriz que caracteriza a La Novia en “Bodas de Sangre”, que se presenta en el Teatro Marsano, analiza su personaje en el clásico de Federico García Lorca que reafirma su pasión por la actuación