Símbolo del folclor latinoamericano, de los derechos humanos, del compromiso político y social, con sus sentidas letras impregnadas de una inigualable voz, la principal cantante de la música argentina, Mercedes Sosa, nos ha dejado, ayer por la mañana, a la edad de 74 años, al agravarse una afección hepática complicada con problemas cardiorrespiratorios. Internada desde el 18 de setiembre pasado en el Sanatorio de la Trinidad, hospital del barrio de Palermo, en Buenos Aires, la salud de La Negra empeoraba progresivamente en los últimos días y desde el mediodía de ayer, miles de personas formaban largas colas para darle un emotivo adiós en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso argentino, un honor reservado a las más altas personalidades de la política y la cultura en el país. Durante el aciago día, colegas suyos como Teresa Parodi, Marián y el Chango Farías Gómez y Piero, entre otros, le rindieron un homenaje musical interpretando hitos como Zamba para no morir, en la que derramaron lágrimas. Entre aplausos, flores y silencios profundos, tampoco faltó el clásico Gracias a la vida. Precisamente, uno de los momentos más emotivos se produjo cuando cantaban Valderrama y la presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo se acercó al féretro. Hoy, y luego de 24 horas de su velatorio, los restos de la voz que marcó desde los años 60 una senda en el folclor interpretado por mujeres serán cremados en el cementerio porteño de Chacarita y sus cenizas serán esparcidas en las provincias de Tucumán, Mendoza y Buenos Aires. RECUÉRDENLA CANTANDO. Asegurando que murió “en paz, peleando aguerridamente contra una muerte que terminó ganándole la pulseada”, sus seres más cercanos agradecieron las muestras de cariño y en la página web de la admirada y respetada cantora publicaron esta carta: “Lo que más feliz la hacía a Mercedes era cantar. Y seguramente ella hubiera querido cantarles también en este final. De modo que así queremos recordarla y así los invitamos a hacerlo con nosotros. Somos los nietos, los hermanos, los sobrinos, el hijo de quien fue para nosotros algo más y distinto que una gran artista popular. Con ella compartimos la vida, las alegrías y las angustias privadas. Porque esa gran artista fue además nuestra abuela, nuestra hermana, nuestra tía, nuestra mamá. Por eso es que queremos llegar a ustedes desde ese lugar íntimo, lejos de la severidad y la dureza de los comunicados oficiales: porque sabemos que también la quisieron y la siguen queriendo aún mucho más allá de la cantante y de la artista que los acompañó tantas veces, a la que han hecho parte de su familia aun sin tener lazos de sangre”. EL MUNDO LA LLORA. Ayer, la presidenta Cristina Fernández adelantó que declarará “duelo nacional” por el fallecimiento de la cantora, dueña de un desparpajo y de un amor por la diversidad, y por la tarde dejó su descanso semanal para asistir al velatorio. Otros mandatarios, como el de Israel, Simón Peres, lamentaron la noticia. “Encarnaba la liberación de Latinoamérica y de alguna manera también la decepción que trajo consigo esa liberación”, declaró. Hasta el mismísimo Hugo Chávez lanzó un “¡Viva Mercedes Sosa!... Cómo nos iluminó la vida”. Inclusive, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) dispuso que se realizara un minuto de silencio, en su memoria, antes del comienzo de cada partido de Primera División. No te olvidaremos. Jamás. Correo | Agencias