El vallenato es su guía musical y con ese ritmo autóctono de Colombia ha conquistado el mundo. Silvestre Dangond lo asume con humildad y afirma a Correo que por esa apuesta de vida se deben preservar las raíces del género, valorando su evolución y la capacidad para conectar con la gente. }
“Siempre será motivador ese privilegio de llegar al público, esa responsabilidad que tengo con la gente de llevarles un mensaje, de poder danzar y que en cada concierto puedan vivir una fiesta llena de colores”, dice el cantautor, que presenta su espectáculo “El baile de todos” este 28 de mayo en el Multiespacio Costa 21.
¿Es fácil mantenerse fiel a tus raíces vallenatas en una industria en la que a veces hay que hacer ciertas concesiones?
Es impredecible, pero cuando lo tienes claro, se puede. Cuando tienes un propósito, que es hacer sonreír, llorar de emoción, navegar en los recuerdos del público y llevarlos a su niñez, a su colegio, con esas canciones que marcaron su vida, uno respeta sus ritmos. Además, cuando lograste un nivel, ya la gente sabe lo que le vas a dar en el escenario y no puedes defraudarlos.
El vallenato, de ser un género musical autóctono ahora se pasea por el mundo.
Además de Colombia, México, Panamá, entre otros países están tocando vallenato, y eso es de aplaudir, en vez de criticar. Independientemente que los intérpretes no hayan nacido en nuestra tierra, en nuestra zona, quiere decir que la tarea se está haciendo bien. No necesariamente todo creyente tiene que ser de cierto movimiento, de cierta religión. Dios es universal y los caminos para llegar a él son infinitos.
Carlos Vives tuvo un papel muy importante en la internacionalización del vallenato. A Carlos hay que agradecerle que se haya atrevido. Él fusionó el género con el rock y pop, sin perder la esencia, allí estaba el acordeón que siempre nos pone en evidencia que es vallenato. Yo siempre veo eso con buenos ojos, ¿sabes? Siento que no debemos tener límites a la hora de cantarle al amor, y todo lo que se sume es bienvenido. La flauta, el cuatro, el arpa, el cajón peruano.
Tu hit “Cásate Conmigo” tiene 809 millones de vistas, eso es impresionante.
Yo no concibo el éxito de Cásate Conmigo por las vistas, lo que menos me preocupa es que tenga 809 millones en YouTube. Lo que más me gusta es que por medio de esa canción muchas parejas han llegado al matrimonio. Siento que el éxito de esa canción es poder decirle a una mujer: “Lo soportamos, estamos aguantando”. El amor no solamente son maripositas en el estómago, el amor es resistencia, es decisión.
La trascendencia de una canción es realmente el verdadero éxito.
Exactamente, me quitaste la respuesta, a eso voy, ese es el verdadero valor de la música. Lamentablemente, estamos en un mundo en el que todos se pelean por ser el más famoso, el que más siguen en redes. No los culpo, porque muchos lo entienden a temprana edad, pero a otros nos cuesta mucho.
Ahora se exige lanzar un tema tras otro para no perder vigencia, ¿eso es positivo?
Esa es una exigencia de la industria. En mi caso, yo lo asumo también como una necesidad de la disquera en la que estoy, a todos les doy un poquito, pero yo también hago mi trabajo por otro lado. Tenemos que buscar un equilibrio para llevar la fiesta en paz.
¿Y tienes que estar en un equilibrio emocional para escribir una canción?
Yo te escribo una canción en un avión, aquí en mi casa, en el baño o en el carro o caminando, para mí escribir una canción es un regalo de Dios.
Silvestre Dangond, actor, cantante y compositor: “Hoy se pelean por ser el famoso o el que tiene más seguidores” (Entrevista)
El cantante y compositor colombiano, que tiene al vallenato como ritmo imprescindible en su carrera, defiende su propuesta y su modo de hacer música que lo trae a Lima este 28 de mayo