PEKÍN | AGENCIAS. En vísperas de la inauguración de las Olimpiadas en Beijing se ha producido un atentado contra un puesto policial en la región noroccidental de Xinjiang, en China. Este hecho, que ha dejado un saldo de 16 muertos, ha despertado el temor sobre la posibilidad de que se puedan perpetrar actos terroristas en el magno evento. De acuerdo con la agencia oficial Xinhua, dos camiones de carga irrumpieron por la mañana en un puesto de control fronterizo en la ciudad de Kashi (Kashgar, cerca de Tayikistán y Kirguizistán) y sus ocupantes lanzaron dos granadas. 16 policías murieron y un mismo número resultó herido. Los conductores de los vehículos, de la etnia uigures, tienen entre 28 y 33 años de edad y fueron detenidos en el lugar de los hechos, indica la agencia. La Policía halló en los vehículos diez bombas de fabricación casera, una pistola de fabricación propia, así como cuatro cuchillos. China ha extremado las medidas de seguridad ante la celebración de los Juegos Olímpicos debido a las amenazas de los grupos separatistas uigur ?etnia mayoritaria en Xinjiang, musulmanes de religión? que reivindican un Turkestán Oriental independiente. A finales de julio un autoproclamado Partido Islámico de Turkestán reivindicó en un video la autoría de cinco atentados cometidos en los últimos meses en China ?entre ellos dos contra autobuses públicos? y ha lanzado amenazas contra el evento deportivo que incluyen atentados con bombas y el secuestro de los deportistas. Pero aun cuando la preocupación de las autoridades por la seguridad durante los Juegos está más que justificada, grupos de derechos humanos han acusado a China de usar este escenario para aumentar las restricciones ante posibles protestas de activistas en favor del Tíbet o contra las violaciones de los derechos humanos.