Las emisiones de gases de efecto invernadero de Estados Unidos aumentaron 2,4% en 2025 respecto a 2024, impulsadas por una mayor demanda de combustible para calefacción y por el crecimiento del consumo eléctrico asociado a la inteligencia artificial (IA).
Así lo señala un informe independiente elaborado por Rhodium Group, centro de investigación con sede en Nueva York, que advierte que el incremento se produjo incluso antes de que las recientes medidas a favor de los combustibles fósiles comenzaran a tener un impacto pleno.
Clima, edificios y sector eléctrico explican el repunte
Según el reporte, la huella de carbono aumentó principalmente en el consumo energético de edificios, cuyas emisiones subieron 6,8%, y en el sector eléctrico, con un alza de 3,8%.
Michael Gaffney, analista de Rhodium Group, explicó que el clima juega un rol clave:
“El clima es irregular de un año para otro (…) y eso genera un mayor consumo de combustible para calefacción”.
Sin embargo, en el caso del sector eléctrico, el aumento se atribuye al crecimiento sostenido de la demanda por centros de datos, minería de criptomonedas y otros grandes consumidores vinculados al desarrollo de la IA.
Contraste con años anteriores
El incremento de 2025 contrasta con los dos años previos, cuando las emisiones estadounidenses disminuyeron tras la recuperación económica posterior a la pandemia de covid-19:
- 2024: –0,5%
- 2023: –3,5%
En cambio, habían aumentado en 2021 (6,3%) y 2022 (1,2%), según las mismas estimaciones.
Regreso del carbón y récord de energía solar
El informe señala que los altos precios del gas natural para calefacción y el aumento de las exportaciones de gas natural licuado (GNL) favorecieron un repunte del carbón, considerado el combustible fósil más contaminante. En 2025, el carbón generó 13% más electricidad que en 2024.
No obstante, la energía solar registró un crecimiento del 34%, lo que permitió que la producción de electricidad sin emisiones alcanzara un récord del 42% del total.
En el sector transporte, el más contaminante, las emisiones se mantuvieron relativamente estables.
Contexto político y metas climáticas
Estados Unidos es el segundo mayor emisor mundial, después de China, y el país con mayores emisiones acumuladas desde el inicio de la era industrial. Desde su pico en 2007, las emisiones han caído en promedio 1% anual, impulsadas por el reemplazo del carbón por gas natural, el avance de las renovables y mejoras en eficiencia energética.
Sin embargo, desde el retorno al poder del presidente Donald Trump, Washington ha impulsado políticas favorables a la industria petrolera, bloqueado proyectos solares y eólicos y eliminado incentivos fiscales para la compra de vehículos eléctricos.
Pese a ello, Ben King, coautor del informe, destacó que los datos de energía solar y ventas de autos eléctricos muestran “un progreso sostenido”, al tratarse de tecnologías cada vez más baratas y disponibles.
Aun así, el país aparece lejos de cumplir la meta fijada durante el gobierno de Joe Biden, que apunta a reducir las emisiones entre 50% y 52% para 2035, en comparación con los niveles de 2005.
Emisiones de EE. UU. subieron 2,4% en 2025 por calefacción y auge de la IA, según informe
El repunte rompe dos años consecutivos de caídas y se produce antes de que tengan efecto pleno las políticas pro fósiles del presidente Donald Trump.