En vista que los partidos que compiten en las elecciones no tienen claro qué tipo de educación necesita el país, les propongo una mirada moderna para nuestro sistema educativo. La educación para el desarrollo de los pueblos debe formar integralmente y con calidad a las personas para ser saludables física, emocional y socialmente a lo largo de la vida; y en una concepción holística, buenos ciudadanos inclusivos y equitativos, participes del desarrollo humano, económico y sostenido de los pueblos.
La educación para “el desarrollo humano” se refiere a una formación para favorecer competencias de aprendizaje de las personas para llevar una vida plena. Es un camino que pone a las personas en el centro de interés de la sociedad mediante una educación de calidad que da prioridad al potencial cognitivo-intelectual y socio-emocional.
La educación para el “desarrollo económico” se refiere al proceso mediante el cual las personas y la sociedad se forman para mejorar su calidad de vida a través de su contribución a un crecimiento económico con bienestar social, que implica mejoras en la producción, distribución de la riqueza, acceso a servicios básicos y oportunidades para todos.
Igualmente, es una aspiración educativa desarrollar una formación que tenga que ver intrínsecamente con un proceso mediante el cual una sociedad y las personas se forman para un “desarrollo sostenido”, el cual busca satisfacer las necesidades del presente sin afectar los recursos que van a requerir las nuevas generaciones para satisfacer sus necesidades; valorando el medio ambiente y el planeta. Es decir, desarrollar competencias de aprendizaje de la persona a lo largo de la vida en su más amplia plenitud: humana, económica y sostenible.