La semana que acaba de culminar ha sido crucial para los líderes demócratas del Congreso estadounidense quienes se dieron por vencidos en su intento de aprobar una ley contra el cambio climático, siendo la primera gran derrota legislativa de Obama. La noticia la dio el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, quien admitió que, por no contar con una legislación apropiada, no se reducirán en Estados Unidos las emisiones de gases contaminantes, responsables del cambio climático. Tal situación constituye un verdadero quebradero de cabeza para los ecologistas de EE.UU. y del mundo entero. Quedó en nada, pues, el compromiso de Obama, asumido en la cumbre de Copenhague, de una reducción del 17% de los gases contaminantes. Según denuncias, se gastaron 100 millones de dólares y no se pudo conseguir un sólo voto republicano a favor de la ley. jesús véliz