Diversos gremios de transportistas acataron ayer un paro en Lima y Callao. La medida, que contemplaba la paralización de 22 mil buses, cústers y combis, fue anunciada días atrás por representantes como Héctor Vargas, de la Coordinadora de Empresas de Transporte de Lima y Callao, y Martín Ojeda, de Transportes Unidos. El motivo: Los asesinatos a choferes y las constantes extorsiones de bandas criminales.
La jornada estuvo marcada por la incomodidad de miles de usuarios en busca de un transporte público para acudir a sus labores cotidianas.
La medida se acató de forma desigual en Lima y Callao: mientras en zonas como Lourdes-Pauca (Callao), Caquetá y Puente Nuevo hubo circulación de unidades, otras rutas suspendieron totalmente el servicio.
La PNP desplegó vehículos para apoyar a los usuarios y el transporte informal cubrió parte de la demanda. Por la tarde, el servicio empezó a normalizarse.
En ese contexto, se produjo una reunión entre los dirigentes y el presidente de la República, José Jerí. Este anunció la publicación de la Ley 32490, que establece medidas extraordinarias contra la extorsión y el sicariato.
Encuentro
El mandatario se apersonó a la plazuela de Acho, en el distrito del Rímac, al promediar las 9:00 a.m. Junto al ministro del Interior, Vicente Tiburcio, y el comandante general de la Policía, Óscar Arriola, dialogó con los representantes del sector transporte, quienes lo esperaban desde las 7:30 a.m.
Durante el encuentro, Ojeda exhortó al dignatario a convocar una “reunión inmediata con los (representantes de los) tres poderes del Estado”. Más adelante, Jerí anunció la norma destinada a combatir la extorsión y el sicariato.
Según explicó el alto funcionario, la Ley 32490 estará lista el sábado 17 a más tardar y, “como máximo, será publicada el domingo para que entre en vigencia el lunes” 19 de enero.
Con dicha publicación, se creará el Grupo Interinstitucional contra la Extorsión y el Sicariato (GIES). Este grupo de élite estará conformado por policías, fiscales y jueces. Dichos funcionarios serán sometidos a la prueba del polígrafo de forma semestral y a un régimen especial de seguridad.
El paro fue parcial, pero incomodó
Algunas rutas suspendieron totalmente el servicio. Transporte informal cubrió parte de la demanda. El presidente José Jerí se reunió con transportistas.