La actividad física es fundamental para mantener la salud cardiovascular, muscular y articular después de los 40 años. Sin embargo, con el paso del tiempo el cuerpo experimenta cambios naturales en músculos, tendones y articulaciones que pueden aumentar el riesgo de lesiones si no se toman las precauciones adecuadas.
El Dr. Einer Huillcaya Condori, traumatólogo deportivo de la Clínica Stella Maris, explicó que la disminución de la elasticidad de los tejidos y la recuperación más lenta hacen necesario ajustar la intensidad del ejercicio.
“Después de los 40 años es fundamental adaptar la intensidad del ejercicio a la condición física de cada persona. Muchas lesiones ocurren cuando se intenta entrenar con la misma exigencia que en etapas anteriores sin una preparación progresiva”, señaló el especialista.
Lesiones más frecuentes después de los 40 años
Entre las lesiones que se observan con mayor frecuencia en personas mayores de 40 años se encuentran las tendinitis, los desgarros musculares, las lesiones de rodilla y las molestias en la zona lumbar.
También pueden presentarse problemas en el hombro, especialmente en deportes que implican movimientos repetitivos o sobrecarga, así como en personas que retoman la actividad física tras periodos prolongados de inactividad.
Estas lesiones suelen estar relacionadas con factores como la falta de calentamiento previo, el incremento brusco de la intensidad del ejercicio, debilidad muscular o limitaciones articulares previas.
Cuidados clave antes y después del ejercicio
Para reducir el riesgo de lesiones deportivas, los especialistas recomiendan adoptar medidas básicas antes de iniciar o retomar una rutina física:
- Realizar un calentamiento adecuado antes de la actividad física.
- Incrementar la intensidad del entrenamiento de manera progresiva.
- Mantener ejercicios de fortalecimiento muscular y flexibilidad.
- Respetar los tiempos de descanso y recuperación.
- Utilizar calzado y equipamiento adecuados para cada disciplina.
- Incluir entrenamiento de fuerza, considerado fundamental después de los 40 años.
Escuchar las señales del cuerpo también es esencial. Dolor persistente, inflamación o limitación del movimiento pueden indicar la presencia de una lesión que requiere evaluación médica.
La importancia de ejercitarse con supervisión
El especialista destacó que el ejercicio físico sigue siendo una herramienta clave para la salud integral en la adultez, siempre que se practique de forma responsable.
“El ejercicio es una herramienta fundamental para la salud cardiovascular, muscular y metabólica. La clave está en practicarlo de manera segura, con una preparación adecuada y, cuando sea necesario, con orientación profesional”, añadió el Dr. Huillcaya.
Mantener actividad física después de los 40 años no solo es recomendable, sino esencial para preservar la movilidad y la calidad de vida. Con planificación adecuada y controles médicos cuando corresponda, es posible prevenir lesiones y sostener un estilo de vida activo a largo plazo.
Cómo evitar lesiones deportivas después de los 40: claves para ejercitarse con seguridad
El envejecimiento natural del cuerpo exige adaptar las rutinas físicas para prevenir lesiones musculares y articulares. Especialistas destacan la importancia del calentamiento y la progresión del entrenamiento.