En la sala de ballet de la Casona de San Marcos, Vera Stastny observa los movimientos de cada bailarín. Al detenerse la música, todos los integrantes del Ballet San Marcos prestan atención a sus palabras. El objetivo de la exbailarina de origen inglés es que la compañía a la que dirige, desde 1972, presente un espectáculo de lujo en su aniversario número 50.
¿Desde niña le interesó la danza?
Sí, siempre me ha gustado moverme con la música.
¿A qué edad dijo: "quiero dedicarme al ballet"?
A los 12 años, cuando fui a audicionar en el Royal Ballet de Londres.
¿Por qué decidió dejar Londres y venir al Perú?
Porque me casé con un peruano. Tuve el contacto con Perú por mi esposo Francisco Stastny, quien fue historiador del arte.
Al estar en este país, ¿cómo llegó a formar parte del Ballet San Marcos?
En Lima, yo trabajé un tiempo con Roger Fenonjois, bailarín y maestro de la ópera de París. Él fue quien fundó el Ballet San Marcos el 2 de junio de 1964 y fue así como integré el proyecto.
Al asumir la dirección del ballet universitario, ¿cuál fue el principal reto que debió afrontar?
Cuando llegué a este país no hablaba castellano, entonces ese fue el primer reto. Al principio nadie me entendía; sin embargo, poco a poco fui aprendiendo el idioma.
¿Cuál es la diferencia entre el ballet clásico de la década del 60 y el ballet contemporáneo que fue incorporándose en San Marcos a partir de los 70?
Más que nada es una cosa de pensamiento. Los bailes tradicionales del siglo XIX como el Lago de los Cisnes o el Cascanueces, son trabajos bellísimos de museos. Sin embargo, al principio del siglo XX hubo cambios en todas las áreas. Ahora, el ballet representa el presente. Dejó de hablar de princesas y príncipes en castillos para transmitir los problemas sociales.
¿De qué forma se incorporó la música peruana al ballet en esta compañía?
Todo se dio por los mismos coreógrafos. Una de las cosas que nos interesa mucho en el Ballet San Marcos es que los integrantes tengan la posibilidad de hacer sus propias creaciones. En el espectáculo que ofreceremos por el aniversario del ballet habrá una sección de coreografías elaboradas por miembros de la compañía. Se danzará con música de Martínez Compañón, un obispo español que recopiló toda las canciones que escuchaba. También habrá una coreografía con música andina y otra con música de Arturo Ruiz del Pozo, la cual está inspirada en la selva.
¿Cuál es para usted el logro más importante del Ballet San Marcos?
Que haya podido sobrevivir a pesar de las adversidades.
Según su visión, ¿cómo observa la situación actual de esta danza en el Perú?
Hay bastante interés y eso se refleja en la cantidad de compañías. También se ofrecen espectáculos muy interesantes.
¿Cree que hace falta una cultura del ballet?
Lo que hace falta es la difusión de esta danza en los medios de comunicación. Antes salían gacetillas sobre estos eventos, pero hoy en día no. Si la gente no sabe de los espectáculos, no irá.
Desde su experiencia, ¿qué cualidades debe tener un bailarín?
Debe estar loco porque no gana casi nada y es un trabajo muy sacrificado. Si no tiene pasión, no logrará nada. Además, para dedicarse al ballet se necesita una formación humanística. Uno no puede expresar sin conocimientos.
¿Qué logra la danza en el ser humano?
Todo. Es el arte más complejo que existe.
¿Para usted que significa el ballet?
Es mi vida y mi pasión.

:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/MI4ANKLPSVBY7MMM2VBKT2VB2U.jpg)
