El poder motivador de Adriana Macías

Mexicana nació sin brazos y fue criada por sus padres como una persona sin discapacidad
El poder motivador de Adriana Macías

El poder motivador de Adriana Macías

22 de Octubre del 2014 - 03:34 » Textos: A. Lescano

Adriana Macías es graduada en Derecho, esposa y motivadora personal. Hace, con los pies, todas las actividades de su vida diaria, como utilizar la computadora o maquillarse. En México y Estados Unidos es muy popular. Condujo un segmento de un programa televisivo y ha escrito dos libros de motivación personal.


¿Por qué decidió quitarse las prótesis de los brazos?

A los 20 años tuve una contractura muscular muy fuerte. El doctor me recomendó dejar de usarlas por un tiempo. Descubrí que me sentía mejor sin ellas. No fue fácil al principio, pero poco a poco me convencí de que fue la mejor decisión.

¿Qué cree que hace falta para que las ciudades tengan más acondicionamientos para las personas con discapacidad?

Es de suma importancia una difusión seria de la cultura de la discapacidad para lograr inclusión. Hay disposición por parte de la sociedad, pero a veces no saben cómo generar inclusión.

Sé que es abogada. ¿Qué la motivó a estudiar Derecho?

Cuando estaba entendiendo mi discapacidad mi familia me ayudó mucho con sus palabras de aliento. Mientras me adaptaba, pensaba: "ojalá algún día yo pudiera tener las palabras adecuadas para ayudar a alguien". En ese momento pensé que con la carrera de Derecho tenía más posibilidades de lograrlo.

¿Cuándo se dio cuenta que podía desempeñarse como motivadora personal?

Cuando me invitaron a escenarios para transmitir mis experiencias.

¿Qué la impulsa a hacer lo que hace?

En este andar por la vida, desde un cuerpo sin brazos puedes ver con más claridad que las únicas herramientas que necesitas para lograr tus sueños están dentro de tu mente y corazón.

Muchos cuestionan los talleres de motivación personal. ¿Por qué los considera necesarios?

Muchas veces estamos tan sumidos en los momentos de reto que solo vemos lo que no podemos hacer o lo que nos hace falta. Creo que ese es el momento en que tenemos la oportunidad de tocar el hombro de las personas y decirles: "¡hey, mira, por acá hay una ventana!".

¿Cómo definiría sus talleres?

Tienen sentido del humor, pues creo que hay que ver la vida con una sonrisa. Están llenos de fuerza, creatividad y amor por la vida.

Como motivadora, ¿cuál ha sido el caso que más la ha impactado?

He tratado muchos casos especiales y maravillosos en estos 16 años. Hace siete años, aproximadamente, una pareja en Puerto Rico esperaba una bebé sin brazos. Al ver una entrevista que me hicieron, decidieron darse la oportunidad de vivir este reto. La vida nos reunió y tuve la oportunidad de bautizar a esa "beba". Esa bendición la tengo muy presente y la agradezco mucho.

Un motivador personal me dijo que la depresión no existe y que las personas caen en ella porque quieren hacerlo. ¿Cuál es su opinión sobre la depresión?

En la vida vamos a experimentar muchas emociones y nadie puede decir qué tan dolorosas son como la persona que lo está viviendo. Lo único que puedo decir es que todo en esta vida es temporal y aquello que hoy duele ya pasará, y aquello que anhelas ya llegará.

Dice que sus padres no la criaron como una persona discapacitada. ¿Cómo influyó eso en su crecimiento?

Las personas maduramos para luchar por nuestros sueños, no por lo que hacen los papás por nosotros, sino por las oportunidades que nos dan para hacer las cosas por nosotros mismos.