"La Kasa Roja será un bastión del arte gráfico"
"La Kasa Roja será un bastión del arte gráfico"

En medio del corazón de Miraflores se ubica la Kasa Roja, uno de los pocos espacios donde el arte gráfico es recibido para poder ser expuesto y comercializado. Su existencia es posible gracias al arduo trabajo de Augusto Quino, más conocido como Cherman, quien con ayuda de Martín van Oordt (Zoldia), y anteriormente de Samuel Gutiérrez, busca cambiar el concepto que se tiene del arte en Perú.

¿Qué artistas ingresaron primero a la Kasa Roja?

De los antiguos siguen Gutiérrez, Shila Alvarado, los hermanos Morgue y José Luis Palomino. Más recientemente están Fer Taboada, Atix y Cristhian Hova, a quien he estado apoyando últimamente.

¿Cómo reordenaron la Kasa Roja?

Todo fue progresivo. Por ejemplo, los murales internos nacieron porque un vecino no dejaba que pintaran las paredes. Entonces decidimos organizar un festival de grafiti en la casa. Todo requirió esfuerzo y presupuesto.

¿Qué te motivó a iniciar algo propio como la Kasa?

Siempre me impulsó el darme cuenta de que uno puede trabajar por sí mismo. Para mí, hablar de arte es hablar de chamba. Lo dijo Warhol, aunque suene esnob, el arte es un trabajo más.

¿Qué actividades hubo en 2013?

Una de ellas fue La Ruta del Arte, de American Express. También hicimos talleres para niños como El Principito, cuyos cupos se agotaron. En algún momento también hemos trabajado con Pisco Larroca y La Emolientería Bar. La Kasa Roja tiene mucho para explotar.

También han estado en restaurantes...

Sí, y hemos tenido que invertir mucho en ellos porque las obras se dan como préstamo. La idea es que estas se promocionen así y que luego alguien pregunte de quién es el cuadro que están viendo.

¿Cómo van los talleres?

Creo que vale la pena dedicarles tiempo a los niños porque cuando les enseñas algo bien, ellos te terminan enseñando algo y hay reciprocidad.

¿Qué planes para este año?

Estamos armando el plan anual y haciendo una cláusula para que los opening sean los sábados al mediodía porque el sonido de las presentaciones rebota en dirección a los vecinos. Por otro lado, la Kasa Roja será un bastión del arte gráfico, así no sobreviva todo el tiempo que quiera. Para mí, este no es un negocio emergente, es una lucha constante de todos los días.