Lalo izquierdo y Rony Campos: "La música también es parte de la comunicación"

El cofundador y el director general de Perú Negro, respectivamente, presentan hoy el show 'Mis raíces' a las 8:30 p.m. en el Gran Teatro Nacional
Lalo izquierdo y Rony Campos: "La música también es parte de la comunicación"

Lalo izquierdo y Rony Campos: "La música también es parte de la comunicación"

25 de Julio del 2018 - 15:31 » Textos: Entrevista de Alonso Collantes » Fotos: Hugo Curotto y Elías Alfageme

Danza, música e historia confluyen en la legendaria agrupación Perú Negro. Sus cultores cuentan cómo, desde 1969, la preocupación por la cultura afroperuana y su expresión no ha cesado. Rony Campos (RC), director del nuevo espectáculo Mis raíces, amplía el panorama que propuso en sus inicios Lalo Izquierdo (LI), cofundador de la reputada banda de cantantes y zapateadores, entre otros artistas.

¿Cuándo deciden adentrarse en la música y la danza? 

RC. Yo nací en ellas. Al cumplir 5 años, se fundó Perú Negro con Ronaldo Campos, mi padre; Lalo Izquierdo, Esperanza Campos y otros más. No tenían un lugar dónde ensayar y lo hacían en mi casa. 

LI. Ronaldo y yo nos conocimos en el Teatro y Danzas Negras del Perú, de Victoria Santa Cruz. Parecía que el tiempo nos hubiese estado esperando para juntarnos. El dueño de El Chalán, restaurante donde nos encontrábamos, le dijo a Ronaldo que forme un grupo y acepté. Con el tiempo, formamos El ballet negro de El Chalán, luego se llamó Acuarelas negras, hasta ser Perú Negro. 

RC. Yo viví esa transición, y cuando se hicieron famosos en el Festival Internacional de la Danza y la Canción, en Buenos Aires, donde ganaron el primer puesto. 

LI. Chabuca Granda me llamó por teléfono y nos comentó del evento. Yo le respondí que solo teníamos 4 danzas. “Hay tiempo para hacer más”, me contestó. Ronaldo y Chabuca se reunieron; ella llevó a Luis Garrido Lecca, César Calvo, y comenzamos a madurar el grupo. Fuimos 12 personas: 6 bailarines y 6 músicos.

¿Cuál es el panorama actual de la cultura afroperuana? 

LI. Está muy deteriorada y tergiversada, porque hay personas improvisadas que han bailado en 2 o 3 grupos y se hacen llamar profesores de cultura afroperuana.

RC. Sucede que también ha ido desapareciendo la gente que ha vivido esa etapa. Lalo es uno de los que sobrevive; ojalá nos dure muchos años más (risas), porque ahora no hay quién te informe.

¿En qué se diferencia Mis raíces de otras propuestas de Perú Negro? 

LI. En que hablaremos más de la literatura; se complementará con una narrativa. 

RC. Mi hijo, Eder, está a cargo del espectáculo. Se juntó con un amigo de Estados Unidos, Luis Paredes, a quien le gusta la performance de Perú Negro e hizo su tesis acerca de la agrupación. Vino a Perú y estudió durante 3 meses nuestra historia. Desde entonces, se juntó con mi hijo y armaron Mis raíces.

¿Por qué se han enfocado en un aspecto más histórico? 

LI. Por las circunstancias actuales. La gente remeda o inventa danzas, pero no tienen el contexto cultural. Las danzas provienen de la expresión corporal. Por los bozales, muchos no podían entenderse; así que se comunicaron por movimientos. Las manos al firmamento significa alma; hacia el cuerpo, significa esencia. Todo tenía sentido. Ahora se baila porque se ve bonito y le ponen cualquier paso. 

RC. La música también es parte de la comunicación.

¿Qué fuentes o libros han revisado para darle matiz histórico a Mis raíces? 

LI. Mayormente el recuento de una investigación que hicimos por ayuda de Luis Banchero Rossi y conversando con Luis Paredes sobre su tesis. También nos sirvieron las acuarelas de Pancho Fierro para las vestimentas.

¿Cuánto demoró todo este proceso de selección y montaje? 

RC. Esta nueva generación empezó a mediados del 2017 con un casting público. Participaron más de 150 personas afrodescendientes y seleccionamos 40, de los cuales quedaron solo 20. Los hemos preparado con ejercicios, disciplina y movimientos educativos. Así armamos las ideas con Luis y Eder, siempre con la asesoría de Lalo. Estamos listos para educar a la gente.

¿Qué canciones o coreografías integrarán esta presentación? 

RC. La única que es tradicional y representativa de nuestros inicios es “Toro Mata”. 

LI. No la quitamos porque es el ícono de la cultura. También hay una canción que se llama “Ekue”, que habla de un médium que comunica a los vivos con los muertos.

Con este elenco más joven, ¿cuál es el legado que desean brindar?

RC. Continuar y saber de lo nuestro, mostrar de dónde venimos.

LI. No es un espectáculo para entretener o divertir; es un programa pedagógico que se da por intermedio de la danza y la canción. No estamos en contra de la música “fusión”, pero si la gente quiere combinar algo, debe decir que lo ha hecho basada en tal cosa, no llamarlo directamente así. 

RC. Para fusionar, se debe conocer a cabalidad la raíz del género. 

LI. No hacer un jugo de papaya con una palta (risas).

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