Osmar Núñez: "El oficio de actor es de pasión, conocimiento y mucho trabajo"
Osmar Núñez: "El oficio de actor es de pasión, conocimiento y mucho trabajo"

Para Osmar Núñez, primer actor argentino, uno de los protagonistas de la película peruana Rapto, un buen guion debe ser como un amor a primera vista, tiene que impactar tanto que después de leerlo no debe haber escapatoria, solo queda sucumbir ante él, dejarse llevar sin pensar en las consecuencias. “Cuando leo un guion, tiene que pegarme de frente, no tengo que intelectualizar, ni decir ‘a ver por dónde quiere ir y qué pasa con esta cosa hermética’, ni menos tengo que tener una previa con el guionista para que me explique, no. Yo creo que la primera lectura tiene que entrarte o no, y eso fue lo que me pasó con Rapto, me gustó el guion, mi personaje de gran nobleza”, nos dice el profesor Espinoza en la cinta dirigida por Frank Pérez-Garland que se estrena mañana en las salas peruanas.

¿Cómo afrontas usualmente la construcción de un personaje?

Yo siempre tengo una pregunta que me parece fundamental, no recuerdo el ensayista que lo dijo: “¿Qué tengo que hacer yo para hacer lo que hace ese personaje?”. A partir de allí empiezo a construirlo intelectualmente, pero también dejo un poco librado a la imaginación cuáles son los objetivos de ese personaje, sus deseos, sus necesidades, hay que construirlo lo más humano posible.

Es básico también tener una buena relación con el director para que te deje con ese personaje volar... 

Y con Rapto era toda una intriga porque yo a Frank Pérez-Garland no lo conocía, sabía quién era, pero nunca había trabajado con él, no nos habíamos visto hasta días antes del rodaje. Charlamos mucho antes de empezar.

Y te diste cuenta de que la tenía clara... 

El director tiene que saber lo que quiere contar fundamentalmente. En este caso, estuvo muy cerca de la guionista (Vanessa Saba), entonces creo que tenía claro lo que quería con mi personaje, cuál era mi imaginario con respecto al comportamiento de este hombre, amigo de Sebastián Freyre (Stefano Salvini) y su casi padre sustituto, tiene muchas lecturas ese vínculo.

Stefano Salvini es uno de los actores jóvenes peruanos con más proyección...

Es fantástico, muy talentoso, estudioso, muy ocupado en su trabajo. En cada escena nos juntábamos y veíamos cómo la íbamos a afrontar, sobre todo en las más complejas. Es un actor muy creativo, con mucha necesidad de mejorar y con un futuro impresionante. Esta película será como un espaldarazo para él.

El intercambio de actores latinoamericanos en nuestras películas debería ser una constante... 

Sería fantástico que intercambiemos todo el tiempo, sobre todo con los países latinoamericanos, que estamos relegados respecto al mercado cinematográfico internacional. Aquí hay gente muy talentosa y en Argentina lo mismo, así como en el resto de América Latina. Es bueno trabajar en el mismo lenguaje con la particularidad de cada director en cada lugar, cada quien con su estilo, su visión, cultura; eso me atrae particularmente. Filmar aquí ha sido una experiencia hermosa que volvería a repetir.

Volverías a repetir el haber empezado recién a los 30 profesionalmente. ¿Por qué? 

Demoré tanto por inseguridades. Para mí siempre el actuar fue un oficio de pasión, de conocimiento y de mucho trabajo, siempre creía que era poco lo mío, pensaba que no estaba preparado, pero me la pasaba preparándome. Hasta que un día dije ¡basta!

Sigues con esa insatisfacción de sentir que no lo has hecho del todo bien... 

No hay esa insatisfacción, no me doy con el látigo, sino uno siente que el oficio es un sufrimiento y para mí es una gran felicidad tener el camino del actor. Para mí los procesos creativos a veces son caminos dolorosos, son largos e intensos y hay que poner mucho de uno allí, pero es parte de nuestro trabajo y es lo que nos da felicidad. La insatisfacción pasa cuando yo siento que no entrego todo lo que puedo, porque no me entiendo con el director, porque no tenemos el tiempo suficiente u otros factores. Para mí fundamentalmente es la entrega, cuando yo entrego todo, aunque el resultado para los demás no sea óptimo, yo sé lo que trabajé para eso y me siento satisfecho.

¿Dejaste de enseñar actuación? 

Di clases muchos años, pero ahora no tengo tiempo, creo que la docencia es algo serio.

¿Todo buen actor puede ser un buen profesor?

No necesariamente, incluso algunos que no son muy buenos actores son excelentes docentes.

¿Cuando enseñabas podías identificar en tus alumnos a quiénes estaban por la pasión y quiénes por la fama? 

Bueno, estos últimos generalmente se iban. Es justamente en los momentos de aprendizaje donde se plantean un montón de dificultades, en ese despliegue de mostrar que tenemos que crear un mundo entre el docente y el alumno muy particular y de mucho cuidado. Siempre trato de encontrar en cada alumno no que salieran todos como yo, sino me interesaba encontrar su propia estética en el mundo de la actuación. Los métodos sirven, sí; pero cada uno debe encontrar su propio método de trabajo.

Perfil

Actor argentino. Nació el 15 de setiembre de 1957 en Argentina. Es actor de cine y teatro. El custodio (2006) y Relatos Salvajes (2014) son dos de sus películas más celebradas.