Salvador Parra: "No es el dinero lo que hace a una película buena o mala"

Director artístico de la serie 'Narcos' afirma que el éxito de una producción cinematográfica no radica en su presupuesto, sino en el esfuerzo conjunto
Salvador Parra: "No es el dinero lo que hace a una película buena o mala"

Salvador Parra: "No es el dinero lo que hace a una película buena o mala"

14 de Septiembre del 2018 - 12:36 » Textos: Una entrevista de Johana Ugaz » Fotos: Difusión

Las películas y series televisivas tienen el poder de cautivarnos durante el tiempo que duran y se convierten en tema de conversación entre familiares y amigos. Son producto del esfuerzo mayor de un equipo que “debe estar sincronizado y dar todo de sí para que sea especial”, afirma el mexicano Salvador Parra, director artístico de la serie Narcos, quien visitó el Perú para dar la clase maestra “¿Cómo hacer cine con bajo presupuesto?” en la Universidad Continental, en Huancayo.

En la realización de una serie como Narcos, ¿a qué se le debe prestar más atención?

Hay que estar en todo y ser muy exigente. Ahí está el éxito. Es muy lamentable cuando se ve una espectacular historia sobre decorados horrorosos, y viceversa. Lo que hace especial a una película es que todos y que cada uno de sus departamentos estén involucrados al máximo en perfecta armonía. Eso es algo que desde que son estudiantes deben buscar.

¿Es posible hacer buen cine con bajo presupuesto? 

Sí. Te contaré que trabajé con Luis Estrada, un director mexicano. Con él hicimos La ley de Herodes, que la realizamos prácticamente sin dinero. Buscamos un pueblo porque no teníamos para construir uno. Encontramos uno perdido en la sierra de México, porque queríamos que se viera lo más rural y miserable posible. Entonces, con el mínimo de dinero logramos una buena producción. No es el dinero lo que hace a una película buena o mala.

Desde la dirección artística, ¿cómo se puede describir el cine latinoamericano?

Estamos en desventaja a nivel de técnica con el cine europeo o norteamericano. México es afortunado porque tiene una trayectoria cinematográfica desde la década de los años 40, aunque hemos crecido mucho. El problema de nosotros es que son pocas las producciones y no tenemos una infraestructura ni podemos mantener una por años, es decir, nuestros técnicos a lo mejor hacen cinco películas en toda su vida o tienen que dedicarse a otra cosa porque es poco el trabajo haciendo cine. Hay un cine con mucho empuje que está logrando sus públicos locales e internacionales.

¿Hasta qué punto un director artístico debe ceder en la producción cinematográfica?

El cine es hasta cierto punto impredecible. Una película de la que nunca esperaste nada resulta un gran éxito, mientras que una cinta a la que apostaste todo el dinero del mundo resulta un terrible fracaso. Esa es la historia del cine mundial.

Uno como director de arte tiene que asumir ciertas peticiones para que la película pueda distribuirse y sea vista en distintos países, que no solo sea a nivel nacional. Creo que la identidad de un país, al ser expuesta en otras latitudes, le suma mucho valor a la película. Es nuestra responsabilidad como directores de arte escuchar al director y productor sobre a dónde quieren llegar con el largometraje, cuál es su máximo.

Estoy un poco en desacuerdo con las películas muy locales, como el cine catalán, que es como para ellos, más cerrado. Las plataformas y todo lo nuevo de cómo se distribuye el cine tienen que estar más abiertos a poder combinarse, como ocurren en series como Narcos, donde los latinoamericanos por fin hablan en su idioma original.

Y además que se habla de temas que ellos conocen, se identifican...

Exacto. Estamos haciendo que todo el mundo lea subtítulos, porque todo está en español, y eso es genial porque nos une como naciones.

En noviembre se estrena la cuarta temporada de Narcos. ¿En qué radica su éxito? 

Narcos tiene una estructura diferente al resto. Sí pertenece a la apología de la violencia, donde esta narcoestética resulta atractiva para países europeos, donde es un éxito, cosa que no sucede en Colombia ni en México, porque lo vemos tanto que ya no es tan llamativo. La serie visualmente está muy bien hecha, tiene una producción de mucho nivel, actores buenísimos, una combinación entre documental y ficción, todo basado en hechos reales; además de ser la primera en tomar en cuenta y dar importancia al lenguaje local. En Narcos he volcado muchos de mis aciertos en películas anteriores.

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