Estas bellas coreanas vieron el partido en su país entre gritos y rezos. Sólo explosionaron y se alegraron cuando llegó el empate momentáneo. Luego fue sufrimiento al quedar eliminados del Mundial. Una de ellas tenía un tatuaje del 2010 referente al Mundial y prometió hacerse una del 2014 si su selección clasifica al torneo de Brasil mientras la otra se lució de diablita y se fue al infierno con la eliminación.