Había dicho que quería ganar a todas costa, había prometido 4 goles para su padre, quizas la emoción y la tristeza por no poder su cumplir su promesa quebraron a Mario Balotelli, quien esconde tras el apodo de el "Supermario" un hombre sensible.

Ni las palabras del entrenador Cesare Prandelli pudieron consolar a Mario Balotelli tras la derrota por 4 goles a 0 ante España en la final de la Eurocopa 2012.