Sonríe todo el tiempo y casi nada parece agotarla. Mujer de negocios, madre y experta con el remo, Bianca Cogorno ha encontrado en la canoa polinésica el deporte que mejor le ayuda a sacar toda esa fuerza que lleva dentro. Hace poco, en Hawai, su equipo logró un meritorio segundo lugar.
¿Desde cuándo practicas canoa polinésica?
Hace como 4 años. Flavio Chávez había llegado de la Polinesia y decidió traer este deporte acuático. Junto a Rafael Belmont hicieron la primera canoa polinésica basada en un prototipo argentino.
¿Y qué te atrajo de este deporte?
Es una sensación difícil de describir. Estar en la canoa con el equipo remando se siente como si todos fuéramos uno solo.
¿Siempre has practicado deporte?
De joven he practicado tenis, hago yoga y me encanta el remo. Se puede decir que el deporte es mi vida y ahora nuestra meta es promover la canoa polinésica.
Debe ser muy fuerte el entrenamiento.
Lo es. Entrenamos tres veces por semana en el Lima Marina Club. Vamos al gimnasio todos los días y tenemos un rutina estricta de alimentación.
¿Y cómo se formó el equipo peruano de canoa?
Hace como dos años me fui a San Diego, EE.UU. y conocí el club de Hano Hano que practicaba canoa polinésica. Nuestra head coach, Robin MacLean, nos ha entrenado muy bien. Tanto que hemos sacado un segundo lugar en un torneo máster en Hawai.
¿Qué tal esa experiencia?
Muy linda. Junto a Roxana Germán y Úrsula Camino, conformábamos el único equipo sudamericano y quedamos segundas. Claro, en total estuvimos con las de Hano Hano San Diego, pero cuando los demás se enteraban que éramos peruanas nos entrevistaban y se sorprendían.
¿Hasta cuándo piensas continuar en este deporte?
Seguiré mientras pueda. Es muy duro, lo sé, pero hay mucho amor y respeto dentro del equipo. Todas nos animamos y entrenamos fuerte. Esa buena vibra hace que saquemos la leona de dentro y sigamos hacia adelante.

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