El entrenador del Barcelona, Josep Guardiola, avivó definitivamente el fuego del clásico ante Real Madrid, al que mañana se enfrentará en la ida por las semifinales de la Liga de Campeones, al llamar "puto jefe" a su colega "merengue", el portugués José Mourinho.

Todo quedó claro tras la primera pregunta, cuando Pep se giró impetuoso en busca de los objetivos. "No sé cuál es la cámara del señor José, supongo que todas aquí".

"Podría sacar una lista de agravios comparativos, pero no terminaría nunca. No quiero competir ni un solo instante en esta sala de prensa. Él es el puto jefe, el puto amo. Él me conoce, yo le conozco. Si le hace más caso a ellos, puede hacerlo con todo el derecho. Puede seguir leyendo a la central lechera", finalizó.